Hay que cerrar los ojos porque, como dicen los lugareños, Navarra se lleva en el corazón. Pero para quien desee mantenerlos bien abiertos hay singulares sorpresas y, sobre todo, el descubrimiento de una mezcla única de cultura y naturaleza.
El viajero tendrá que poner a punto todos sus sentidos para atrapar el sonido del frondoso hayedo de la selva de Irati y dejarse acariciar por el frío limpio de las montañas del Pirineo. No hay que irse de Navarra sin dejarse sorprender por el paisaje desértico de las Bárdenas Reales o recorrer la ruta jacobea desde Roncesvalles hacia Santiago.

La Cueva de las Brujas (Sorginen Leizea) son un impresionante complejo cárstico superficial situado a menos de medio kilómetro de distancia del casco urbano de Zugarramurdi.
La cavidad principal fue horadada por una corriente de agua denominada la Regata del Infierno (Infernuko Errota) que la atraviesa conformándola como un amplio túnel alcanzando una longitud de 120 metros. El nombre de este conjunto cárstico hace referencia a las celebraciones que se realizaban en algunas de sus salas en la antigüedad y que, en el proceso inquisitorial de 1609- 1614, fueron descritas como prueba irrefutable de que en Zugarramurdi se desarrollaban actos donde se practicaba la brujería, hoy bien documentados en sus museos.

A Navarra hay que llegar preparado para degustar los sabores del norte: el del queso artesano de oveja y las migas de pastor, o los de la variada huerta del Ebro: cardo, alcachofa o espárragos, acompañados de los cada vez más reconocidos caldos elaborados en la comunidad. Los visitantes más activos tendrán la oportunidad de practicar lo que se está convirtiendo en un clásico: los paseos a caballo por la amplia red de senderos que atraviesan Navarra; rutas por la naturaleza que permitirán al visitante disfrutar de la diversa tonalidad de los bosques e iniciarse en la escalada o el piragüismo mientras descubren la diversidad ecológica del territorio.
Para quienes están interesados en el turismo cultural y las tradiciones tendrán la oportunidad de conocer conjuntos históricos y monumentales como Artajona, Estella u Olite y realizar visitas a museos, bodegas o realizar recorridos para conocer el proceso de elaboración del aceite, el vino y el queso.
La práctica de arborismo, paintball, entradas a parques de diversión y aventura o al rocódromo son algunas de las innovadoras actividades incluidas para los más jóvenes y que el Gobierno navarro tiene el objetivo de promocionar a lo largo de todo este 2011, financiando visitas a museos, iglesias, monasterios, excursiones y recorridos por toda la región.