TIERRA DE HIDALGOS que regresaron de ultramar con gran fortuna y dejaron su huella en los caseríos. Ruta alternativa de los peregrinos que acudían a Santiago atravesando las colinas verdes y tranquilas. Paisaje sugerente con grandes prados y extensos bosques. Cresta del Pirineo que se asoma al mar. El Valle de Baztán se dibuja entre los puertos de Belate y Otsondo y con sus 374 kilómetros se convierte en el municipio más extenso de Navarra. La zona, que se enclava en el Pirineo Atlántico, derrocha sus encantos por todo el territorio. Son numerosos los palacios medievales y barrocos que adornan las 15 localidades baztanesas, llenas de historia.

HUELLAS HISTÓRICAS

Poblado desde la prehistoria, el valle conserva dólmenes en Izpegi, megalitos en Errazu-Aldudes y construcciones vinculadas a la vía del Camino de Santiago. Los conflictos fronterizos de la Baja Edad Media dejaron fortalezas y palacios de cabo de armería. La casa Jaurequizar en Arraioz, el palacio de los Ursúa en Arizkun y el de Arizkunenea en Elizondo son solo algunos de los más singulares. Precisamente Elizondo, su centro administrativo y comercial, esconde parte de los reclamos más bellos. A ambos lados del río Baztán se reparte el casco urbano de la localidad, repleta de construcciones nobiliarias como casonas o palacetes y muchos otros edificios monumentales. Todo el valle está salpicado de casas de indianos y emigrantes que retornaron a Baztán y levantaron enormes caseríos o sufragaron la construcción de iglesias y conventos. El recuerdo de aquellos viajes está recogido en el museo etnográfico Jorge Oteiza de Elizondo, situado en el caserón Puriosenea. Pero el museo escultórico Santxotena, en Arizkun, o la cascada de Xorroxin, en Erratzu, también merecen una visita en Baztán. En la actualidad, muchas de estas construcciones históricas se han convertido en acogedoras casas rurales. De este modo, el valle resulta un destino tranquilo donde disfrutar de las costumbres y el carácter amable de las gentes de Baztán. Además, la zona es muy atractiva para los amantes del senderismo. Existen múltiples posibilidades para practicar este deporte, pero entre todas ellas destaca la ruta Amaiur-Berroeta, con un total de 19,4 kilómetros.

PANORÁMICAS

Su paisaje, siempre verde, ofrece vistas espectaculares desde los puntos más elevados. Con la cámara a punto, la mejor panorámica se obtiene desde el mirador de Baztán, en el término de Ziga. A sus pies, el visitante se sorprende de la espectacularidad de las edificaciones dispersas por las laderas, de los cultivos y del perfil dibujado por las cumbres que enmarcan esta deliciosa vista del valle. Desde el puerto de Otsondo, a 600 metros de altitud, también se disfruta del paisaje. A vista de pájaro, Baztán ofrece una perspectiva hacia la vertiente de la costa. Tomando una pequeña carretera desde allí, se accede a la cima de Gorramendi, otro enclave para fotografiar vistas impresionantes.