La celebración más tradicional se mantiene viva en pueblos y ciudades

EN CUESTIONES navideñas, muchas veces se suele apuntar a las latitudes más septentrionales, donde el frío intenso que proviene del Ártico hace pensar en gruesas prendas de abrigo, vino caliente, renos… Pero si se decide cambiar la orientación, el sur ofrece un decálogo de cómo se debe celebrar la Navidad de forma tradicional. No falta de nada: calles iluminadas, mercados navideños, belenes, villancicos, dulces, escaparates llenos de regalos y sobradas muestras de alegría.

Numerosas poblaciones reúnen en sus calles y plazas puestos tradicionales en los que se ofrecen todo tipo de artículos, como elementos de artesanía, cerámica, joyería, ropa, figuras navideñas, adornos o complementos. Algunos de estos mercadillos de interés son la Feria del Belén de Sevilla, el de la plaza Bib Rambla de Granada, el del Paseo del Parque de Málaga o el Mercadillo de Artesanía de Almería.

Otro símbolo importante de la Navidad en Andalucía es el belén, ya que las representaciones del nacimiento de Jesús se pueden ver tanto en las plazas de las ciudades y los pueblos como en las entradas de las casas y los escaparates de los comercios. Precisamente, los recorridos para visitar belenes son una tradición para muchas familias en la comunidad. Algunos de los mas notables, llenos de detalles, son los que monta la Asociación Belenista La Roldana en Sevilla o la Asociación Belenista de Jerez, en los que merece la pena ver la recreación de paisajes inspirados en Jordania o Israel hechos con tanto cuidado. También destacan belenes como el que cada año se hace en Rute (Córdoba) con unos 1.500 kilos de chocolate fundido, el de la Iglesia de Santo Domingo de Úbeda (Jaén) o el del Jardín Botánico de Córdoba.

Representaciones en vivo. Sin embargo, quizás los belenes más especiales de todos son los belenes vivientes, aquellos representados generalmente por vecinos anónimos de las poblaciones andaluzas que se caracterizan con ropas de la época y escenifican el nacimiento de Jesús. Algo que sucede en lugares como Arcos de la Frontera, Medina Sidonia, Espera, Ubrique o El Gastor en Cádiz; Beas, Corrales o Galaroza en Huelva; Fontanar en Jaén; o Almayate en Málaga, entre otras localidades.

El día 24 de diciembre, cuando las familias andaluzas se reúnen para celebrar la cena de Nochebuena, tiene lugar la Misa del Gallo, una arraigada tradición que se desarrolla a las 00.00 horas recibiendo al día de Navidad, en conmemoración del nacimiento de Jesús.

Y la víspera de la llegada de los Reyes Magos se celebran numerosas cabalgatas, como la de Higuera de la Sierra (Huelva), la segunda más antigua de España, catalogada como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. O bien la cabalgata viviente de la localidad sevillana de Guillena. También es curiosa la tradición del arrastre de latas en Algeciras, en la cual los niños de la localidad arrastran miles de latas por las calles del municipio para evitar que los Reyes Magos se queden dormidos y olviden entregarles sus regalos.

Por si fuera poco, durante las fechas navideñas se suceden otros eventos de interés en Andalucía, como el Día del Pendón en Almería, consistente en la toma de la ciudad por los Reyes Católicos teatralizada; el baile de los Pastores de Velez Rubio; el Certamen de Villancicos de Aracena; o la Fiesta de las Jachas en Alosno, en Huelva. Quizás la Navidad no sea tan blanca como en el norte de Europa, pero no hay pueblo o ciudad que no la celebre por todo lo alto.