VIENA, CONCENTRADA este año en la celebración del 250 aniversario de Mozart, dejó aparcados el pasado 6 de junio los violines barrocos para sustituirlos durante unos minutos por un estruendoso espectáculo de percusión sobre bidones metálicos, al tiempo que una exhibición acrobática servía como presentación de la nueva clase business de Austrian Airlines. El objetivo no es ninguna novedad: Hacer lo más llevadero posible un vuelo de largo recorrido. Lo que sí constituye una primicia es la forma como la compañía pretende lograrlo. En primer lugar, ha diseñado un asiento cama multifuncional. Entre las utilidades de esta no- vedad destaca una lámpara de lectura con brazo ajustable; el compartimiento especial para guardar el ordenador portátil; mesa de amplias dimensiones; pantalla de privacidad entre asientos; mando elec- trónico para ajustar las distintas posiciones del asiento (con un solo golpe de botón el asiento adopta la posición deseada); reposabrazos ajustable que puede bajarse para conseguir un mayor ancho de cama; reposapiés que, desplegado, permite disfrutar de casi dos metros de superficie sobre la que recostarse; monitor LCD de 26 centímetros para disfrutar de los últimos estrenos de cine y del programa de entretenimiento interactivo; conexión para el ordenador sin necesidad de adaptador; o acceso WLAN a internet, entre otros servicios. Por otro lado, y para aumentar la sensación de bienestar del viajero, Austrian Airlines ha rediseñado los colores y los materiales del interior del avión, con la intención de recrear un entorno natural y una atmósfera relajada. Varios ejemplos: en la elaboración del nuevo asiento se ha utilizado una delicada piel; las almohadas son mucho más suaves y mullidas; la manta tiene un atractivo colorido y textura de edredón. Otros de los añadidos suenan poco menos que increíbles, como es el caso de la nueva función de masaje de los asientos. Con solo darle a un botón, el viajero percibirá el agradable movimiento de su respaldo, que simula las rotaciones de unas manos expertas. “Queremos posicionar la business class en los vuelos intercontinentales entre las mejores a nivel mundial y ofrecer una experiencia de vuelo en la que entren en juego varios elementos: confort, buena atmósfera y un servicio atento y personalizado”, dice Alfred Ötsch, director de Austrian Airlines. En la misma línea de trabajo, se ha introducido un kit de aromaterapia para cada cliente y se ha modificado la oferta gastronómica con nuevas y elaboradas recetas. Una cocina de diseño con producto de primera calidad, cuidadosamente presentada y revisada por el chef, que durante el vuelo se ocupa de que cada plato sea digno de alabanza. A partir de este verano se comenzará a rediseñar la business class de la flota de largo recorrido. En breve estará disponible en los aviones Boeing 777 y Boeing 767 con destino a Singapur, Kuala Lumpur, Melbourne, Sydney, Delhi, Nueva York, Washington, Toronto, Bombay, Mauricio, Phuket, Colombo, Malé y otros destinos vacacionales en el Caribe. Con la nueva clase el trayecto se desvanece, en favor del descanso y la comodidad. El asiento se convierte en la mesa de un restaurante, en una mesa de oficina con la última tecnología o sencillamente, en el acogedor sofá del hogar.