LA CULTURA TRADICIONAL

 andorrana queda plasmada en sus casas, reflejo de la época en que fueron construidas y de la condición económica y social de sus habitantes. Gracias al itinerario del hábi- tat rural es posible conocer el estilo de vi- da de los andorranos a través de sus vi- viendas. La ruta del hierro o el camino por el valle del Madriu se añaden a la lista de opciones para descubrir un poco más del país de los Pirineos. El itinerario del hábitat rural muestra las construcciones que anteriormente perte- necieron a los payeses, carboneros, cons- tructores de caminos, carpinteros y teje- dores que habitaban hace más de cuatro- cientos años en el Principado de Andorra. La ruta incluye la visita a la Casa Cristo, en Encamp, una casa de cinco plantas que evoca el estilo de vida de una familia humilde de finales del siglo XIX y princi- pios del XX, que conserva los muebles ori- ginales y los distintos utensilios de la vida cotidiana de la época. Al otro lado de la escala social se en- contraba la familia que habitó la Casa Rull, de Sispony, una de las más prósperas e influyentes de la parroquia de la Massa- na. Construida en el siglo XVII, ha expe- rimentado distintas reformas a lo largo de los años. La ruta también pasa por la ca- sa Areny-Plandolit, que perteneció a una de las pocas familias aristocráticas de An- dorra, propietaria de diversas minas.

ITINERARIO DEL HIERRO

 Precisamente, la ruta del hierro muestra la que para Andorra fue su principal indus- tria durante siglos: la explotación minera. El itinerario tiene como objetivo divulgar las fases de producción del hierro, desde su extracción hasta el destino final. La excursión incluye la visita a una mi- na en el valle de Ordino, así como un pa- seo por las antiguas fargas, donde se pro- cesaba el hierro, y distintas iglesias, donde el visitante puede comprobar las aplica- ciones prácticas de este material. Por último, cabe destacar el itinerario por el valle glacial del Madriu-Perafita-Cla- ror, uno de los más inhóspitos y sorpren- dentes por su trazado en forma de U, en el que también se levantan cabañas de pastores cien por cien andorranas.

EDICIONES B

y la compañía aérea Ibe- ria convocan la 17ª edición del Premio Grandes Viajeros, que tiene como ob- jetivo la difusión y la promoción de la literatura de viajes entre los autores es- pañoles y latinoamericanos. El próximo 15 de junio finalizará el plazo para la pre- sentación de las obras. El jurado, que dará a conocer su fa- llo en torno al 20 de septiembre, valo- rará la originalidad y la amenidad del ma- nuscrito, el interés que desprende como testimonio personal y su contribución al conocimiento de las culturas y los pue- blos visitados. La obra premiada será publicada en noviembre.

RESONANCIA PÚBLICA

 El premio cuenta con un elevado índice de participación y goza de una consi- derable resonancia pública por el pres- tigio indiscutible que el galardón ha al- canzado con los libros premiados hasta la fecha, como China para hipocondría- cos, de José Ovejero (1998); Viaje a Pa- lestina, de Luis Reyes Blanc (1999); Fi- nal de novela en Patagonia, de Mempo Giardinelli (2000); Tras los pasos de Drá- cula, de Fernando Martínez Laínez (2001); La isla secreta, de Xavier Moret (2002) y Memorias de Mato Grosso, de Mónica Sánchez Lázaro, que recibió el premio en la pasada edición. El jurado está formado por escrito- res de la talla de Rosa Montero, Luis Se- púlveda, Miquel de Palol y José Ovejero, entre otros, cosa que aña- de todavía más prestigio a un galar- dón que busca fo- mentar un tipo de li- teratura que reúne entre sus adeptos a los aficionados a la lectura, a los viajes y a las aventuras. La ficción queda excluida del Premio Grandes Viajeros y la dotación económica asciende hasta los 30.000 euros (cinco millones de pese- tas) en metálico, además de una vuelta al mundo o su equivalente en pasajes aéreos de la compañía Iberia, para cual- quiera de sus destinos, por un valor má- ximo de 12.000 euros (dos millones de pesetas).

LAS LLAMAS PURIFICADORAS

lle-gan a la comarca del Alta Ribagorça (Lleida) con el descenso de las fallas, unos troncos resinosos de dos metros de longitud que los vecinos encienden en la cima de la montaña y bajan has- ta el pueblo, donde son recibidos con campanas, vino, coca y fiesta. Esta tradición de orígenes remotos dicta que las fallas deben pasearse por todos los rincones del pueblo para ale- jar los malos espíritus. Antes, los porta- dores han encendido sus troncos en un punto elevado de la montaña, visible desde el pueblo, donde se encuentra un pino que recibe el nombre de faro. El calendario para este verano marca las bajadas para el 18 de junio en Du- rro; el 23 de junio en Barruera, Boí, El Pont de Suert y Vilaller; el 24 de junio en Senet; el 8 de julio en Erill la Vall; y el 15 de julio en Taüll. El inicio está previsto para las 11 de la noche, cuando el sol ya ha desaparecido totalmente y las lla- mas proporcionan un tono de magia y misterio al paisaje. Una hora antes, a las 10, empieza la bajada infantil. Cada año, los índices de participación y público aumentan, al mismo tiempo que se incrementa el número de turis- tas que llegan a los pueblos del Alta Ri- bagorça dispuestos a experimentar sen- saciones inolvidables en una fiesta con tintes de liturgia colectiva que acaba siempre con multitud de verbenas alre- dedor de las fogatas.

EXPOSICIÓN EN SENET

Este verano, además de la celebración de muchas otras actividades, el local social de Senet organiza la exposición Falles del Pirineu de Lleida, una mues- tra de las diferentes modalidades de fa- llas utilizadas en las comarcas leridanas a lo largo de toda la historia. La exposición abrirá sus puertas a partir del próximo 24 de junio y las ce- rrará el 15 de septiembre.

TEXTOEDUARD PALOMARES