AUSTRIA ES BELLA por naturaleza. Es fácil que surja el amor a primera vista. Sólo basta haberse sentido atraído por las verdes montañas de Salzburgo en Sonrisas y lágrimas, donde Julie Andrews cantaba a voz en grito con los doce niños del capitán Trapp o los escenarios de la Viena imperial en los que bailó el vals la inolvidable Sisí… Y por si no lo sabían, lo desvelamos: Austria tiene un amor secreto. Se llama Graz y este año ha conseguido exhibirse ante el mundo como la Capital Cultural de Europa 2003. Pero si hablamos de pasiones, Innsbruck también las despierta. Es una pequeña ciudad con 15 pueblos que aúnan armonía, naturaleza, cultura, deporte y tradición. LA RUTA ROMÁNTICA Desde Salzburgo hasta Viena hay numerosos paisajes románticos, ciudades históricas y sabores gastronómicos que merecen la pena. Por ello, existe una Ruta Romántica Austriaca, que engloba 30 localidades. A lo largo de 380 kilómetros se descubren parajes como St. Wolfgang, Bad Ischl (la región de los lagos), Steyr (pueblecito romántico por excelencia), Krems o Melk sucediéndose como una sarta de perlas. Entre ellas aparecen los maravillosos paisajes de la ribera del Danubio, los seculares monasterios e inexpugnables castillos y palacios. Paisajes exhuberantes que han inspirado a músicos, poetas y compositores. Basta con ver la programación cultural de las principales ciudades. Viena celebra un prestigioso certamen, Arte y Placer, que incluye un festival musical de verano, del 12 de julio al 22 de agosto, en el que se podrán oír piezas de los compositores más famosos, como Strauss, Mozart, Beethoven, Schubert… En Salzburgo, conocida también como la Roma del Norte y la ciudad de Mozart, se suben los telones del 26 de julio al 31 de agosto para el Festival de Música de Salzburgo. Además, hay más de 4.000 eventos durante el año. CUALQUIER DESEO Para los amantes de la naturaleza se extiende a lo largo de 1.800 kilómetros el Parque Nacional de Hohe Tauem, capaz de satisfacer cualquier deseo. De riqueza natural única y con una fauna y flora intacta, ofrece maravillosos paisajes, ríos de agua cristalina y cataratas. Es un destino obligado para montañeros, senderistas, familias y apasionados de las actividades en el exterior. Permite practicar un sinfín de deportes al aire libre, como trekking, alpinismo o senderismo. Todos ellos acompañados de expertos guías profesionales que incluso llevarán a observar la salida del sol a una altura de 3.000 metros. El placer estival no conoce límites.