TODO HIJO DE VECINO coincide en señalar a París como la ciudad del amor. Los paneles de las agencias de viajes así lo atestiguan. Ideal parejas o Redescubre a tu media naranja son algunos de los reclamos de los que la capital francesa no puede ni debe escapar. Un estigma merecido, vamos. Quizás el séptimo arte haya ayudado. O tal vez sea el hecho de encontrar en cada esquina un monumento que invita al suspiro y al abrazo. Quién sabe si se trata de la sugerente cocina francesa o de su champán que evoca la sonrisa de amor tontorrón. Lo cierto es que la ciudad de los Campos Elíseos destila algo más que corazón indomable; que no es poco, ojo. París es una capital mundial de la cultura. Y en el 2006 quiere demostrarlo con la celebración de su Año Cultural. No es que la capital del país vecino despierte ahora. Qué decir del Museo del Louvre o el Centro Pompidou. París ha inspirado a varias generaciones de artistas, embajadores sin nómina de la esencia de esta metrópoli. Pero este año se ha buscado ofrecer algo más para los visitantes, enamorados o no, que llegan de todo el mundo. Una de las citas más sobresalientes, sin duda, es la inauguración del Museo de Q u a i Branly, 2.000 metros cuadrados que exhiben 3.500 objetos de las colecciones del Museo de las Artes Africanas y Oceánicas y del Museo del Hombre, restauradas y enriquecidas con diversas y notables adquisiciones. La muestra repasa la historia de Francia y evoca civilizaciones de África, América, Oceanía y Asia. Todo, desde un punto de vista didáctico y con unos montajes audiovisuales que facilitan la comprensión y dan mayor sentido a los contenidos de la colección. Para más información, se puede consultar la página web www.quaibranly.fr.

MÁS PROPUESTAS

Otra de las apuestas de este Año Cultural es la reapertura del Museo de la Orangerie. Cerrado en el año 2000, el centro reabrirá sus puertas el próximo mes de junio. Las nuevas instalaciones devolverán Les Nymphéas de Monet a la luz natural, tal y como era deseo del artista. Las obras del centro habrían finalizado en el 2004, pero el hallazgo de vestigios de la muralla de Carlos XI, construida en 1566, obligó a replantear el proyecto inicial. El museo incluye una nueva sala para albergar la colección Walter Guillaume, que quedará instalada en una galería con luz natural e incluye piezas de artistas como Cézanne, Renoir, Rousseau, Picasso o Modigliani. La galería también destinará un espacio de 500 metros cuadrados para exposiciones temporales. Todos los detalles del Museo de la Orangerie pueden consultarse en la página web www.paris.org/musees/orange. La tercera propuesta plantea una comparativa entre las obras de Paul Cézanne y Camille Pisarro. Retratos, bodegones y paisajes de estos dos artistas del siglo XIX convivirán en el Museo de Orsay entre el 28 de febrero y el 28 de mayo (más información en www.musee-orsay.fr). Por su parte, la Ciudad de las Ciencias acoge, hasta el 15 de agosto, una exposición dedicada a la saga creada por el cineasta George Lucas La Guerra de las Galaxias. La muestra, que incluye unos 150 objetos usados en los rodajes, trata de acercar al visitante a la mente del genial realizador estadounidense y aclara algunos de los procesos técnicos que hicieron posibles las escenas de esta colección mítica del cine de Hollywood. Toda la información sobre esta colección, en www.cite-sciences.fr.