Te proponemos un San Valentín muy romántico de la mano de Air France y la agencia de desarrollo turístico de Francia. Si eres uno de los ganadores tendrás la oportunidad de disfrutar de dos billetes de avión a París con Air France, dos noches en el Hotel Magenta 3* de París con desayuno incluido, dos pases “París Museum Pass”, crucero cena por el río Sena, una cena romántica en el Restaurante 58 de Torre Eiffel y dos tarjetas de transporte, por cortesía de la Tienda de Francia.

Hasta el 12 de febrero de 2013 todos aquellos que queráis participar sólo tendréis que pinchar aquí.

Nosotros te damos algunas pistas para que descubras esta ciudad única, y es que, sin lugar a dudas, Paris es la capital del amor, la elegancia, del chic, del savoir faire…. pero también de la moda, del prêt-à-porter, y por supuesto, de la haute couture. Aunque toda la ciudad de Paris está repleta de románticos rincones, localizaciones de película,  escenarios históricos y calles y avenidas con mucho estilo y glamour, sin lugar a dudas, el epicentro de la elegancia y el lujo francés, reside en la histórica Rue du Fabourg Saint-Honoré, en el corazón del 8é Arrondissement.

A lo largo de esta famosa calle, se disponen elegantes escaparates de las firmas más prestigiosas del mundo entero, formando una interminable feria de vanidades  que se distribuye entre el Palais de l’Élysée y algunas de las embajadas más importantes. En ella, aquellos amantes del lujo más exclusivo pueden disfrutar de una auténtica joie du shopping única, y es que algunas de las históricas maisons de moda francesas empezaron sus imperios en esta calle: Lanvin, Hermés, Goyard, Yves Saint Lauren, o la emblemática Chanel en la Rue Cambon.

La concurrida Rue du Fabourg Saint-Honoré y las calles aledañas, siempre esconden pequeñas joyas que no todos los transeúntes saben descubrir. Los escaparates de chez Hermès en el número 24 son tan célebres como sus conocidos carrés de seda o sus emblemáticos bolsos. Ideados por Leila Menchari, cuatro veces al año, y con una fastuosa ceremonia, se descubren estas vitrinas, verdaderos cuadros encantados, y mágicas puestas en escena, que transportan al transeúnte a lejanos y exóticos lugares. Goyard es otra parada obligatoria para cualquier jetsetter internacional, y es que comprar una maleta de viaje Goyard es comprar un trocito de historia y de arte francés extremadamente exclusivo. Popularizadas por la emperatriz Eugenia de Montijo, sus maletas son símbolo del lujo y la distinción franceses, que aún se realizan por encargo, y a la medida de cada cliente. La boutique sigue abriendo sus puertas allí donde las abrió por primera vez en el año 1853, en el 233 de la Rue Saint-Honoré.

Otra preciada joya es la cordonnerie  Minuit Moins 7, un centenario taller de calzado, en la galería Véro-Dodat, donde se restauran las emblemáticas suelas rojas de los zapatos más deseados, los Louboutin.  Un servicio oficial muy demandado que se pone hasta la bandera durante la Semana de la Moda francesa. Es en esta calle, entre tiendas y boutiques centenarias donde también encontramos auténticos templos de la modernidad, como la conocida Colette. Una de las boutique más cool del planeta, parada obligada de estilistas, editores de moda y trendsetters internacionales, en donde encontrar ediciones limitadas de las marcas más exclusivas, gadgets únicos, el último it bag de las celebrities, o simplemente tomar un descanso en su concurrido Bar de Aguas.

Una jordana de shopping siempre le abre a uno el apetito, por ello, a la hora de tomar un tentempié las opciones son muchas. Desde el conocido Hotel Costes, punto de encuentro de gente guapa cuya terraza, cuando hace buen tiempo, es ideal para tomar un tentempié después de una larga jornada de shopping, el Bar 8, del recientemente inaugurado Mandarin Oriental, todo un auténtico hot spot para aquellos que les gusta ver y ser vistos, o una pequeña pero encantadora brasserie, Ferdi, cuya hamburguesa con queso es la favorita de celebrities como Penélope Cruz, cuando visitan Paris. Pero por supuesto, no hay que dejar de pasear por los alrededores de la Madeleine, que alberga un gran número de tiendas gourmet de lujo como Fauchon o Hediard. Estos templos de la gastronomía de fama internacional venden los productos más exquisitos y hacen las delicias de los amantes de la buena mesa y de los turistas más curiosos. Una curiosidad? Pasan desapercibidos para el gran público, pero los lavabos modernistas de la Madeleine, de 1905, son una joya arquitectónica que bien merece una vista.

Sin lugar a dudas, una paseo por la exclusiva Rue Saint-Honore y sus alrededores hará las delicias de todos aquellos amantes del lujo y la calidad más exclusivos. Así, entre emblemáticas maisons de moda como Chanel, fastuosos hoteles como el Crillón, institutos de belleza centenarios como Guerlain o famosísimos restaurantes como Maxim’s, uno puede sentirse como una moderna Marie Antoinette, e impregnarse de ese encanto francés que configura el auténtico chic parisien.

Carlos Vidal