La ciudad hanseática ostenta el título de ser la que cuenta con más mercadillos navideños por metro cuadrado de toda Alemania

HAMBURGO es una increíble ciudad situada al norte de Alemania. Es la segunda ciudad más poblada de todo el país con más de 1.700.000 habitantes solo en la zona más céntrica de la ciudad, y el segundo puerto más importante de Europa. Atravesada por los ríos Elba y Alster, la ciudad posee una gran cantidad de canales que la convierten en una especie de Venecia del norte, aunque lo que mucha gente no sabe, es que en Hamburgo se pueden cruzar más puentes que en Ámsterdam y Venecia juntos.

El epicentro de Altstadt, la parte vieja de la ciudad, es la plaza del Ayuntamiento, con su espectacular torre de 112 metros y paseando por sus alrededores se pueden descubrir la mayoría de sus más de 2.300 canales, y algunos de sus puentes más bonitos. En Altstadt se pueden encontrar las mejores tiendas y comercios de la ciudad, así como numerosos restaurantes y cafés. Sus avenidas también incluyen los principales museos de Hamburgo, en donde se puede disfrutar de una extensa colección de arte alemán y europeo de los últimos cinco siglos. Es en esta zona donde se pueden ver algunas de las iglesias protestantes más importantes de Hamburgo, como la de St. Katharinen o St. Nikolai y la más espectacular de todas, y símbolo de la ciudad, la iglesia de St. Michaeliskirche. Es muy recomendable acercarse a la iglesia por la noche y subir a lo más alto del campanario, desde donde se puede disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad con una copa de prosecco en la mano.

En un antiguo almacén pesquero, junto al río Elba, se encuentra uno de los museos más curiosos y que atrae cada año a más de 1.000.000 de visitantes, el Miniatur Wunderland. Un espacio increíble de varias plantas, dedicado a las maquetas de tren (tiene más de 10 kilómetros de vías ferroviarias) y que recrea a la perfección la ciudad de Hamburgo así como diferentes zonas del mundo, como el Cañón del Colorado, Las Vegas o el Polo Norte. El museo abre durante los 365 días del año. Es importante planificar la visita con tiempo, pues hay épocas en las que el flujo de visitantes es muy elevado y pueden agotarse las entradas.

Visita obligada. La herencia marinera de la ciudad de Hamburgo se refleja claramente en la zona del puerto y la lonja de pescado. Su concurrido fischmark es una de las visitas obligadas para todos aquellos que se acercan a Hamburgo. Muy pintoresco y animado, sobre todo durante el fin de semana, el fischmark es muy popular entre los hamburgueses también, ya que aunque dentro se vende pescado, también se organizan espectaculares fiestas durante las madrugadas de los fines de semana. Por ello, muchos jóvenes acuden semanalmente a desayunar por la zona del fischmark tras una larga noche por los bares y discotecas de la ciudad.

Sin lugar a dudas, uno de los barrios más famosos de la ciudad y que más turistas atrae es el popular barrio de St. Pauli. Su calle principal, Reeperbahn, es una vía muy animada, ya desde el siglo XIX, llena de bares, tiendas, discotecas y clubs de música en vivo. Es el centro artístico, social y cultural de Hamburgo. El barrio de St. Pauli posee la estación de policía más famosa de Alemania, Davidwache, y es que en algunas zonas del barrio, la prostitución callejera es legal durante ciertas horas del día, por ello las prostitutas deben pasar por la comisaría para así poder empezar a trabajar.

Herbertstraße es otra de las famosas calles de este pintoresco barrio. Pequeña y peatonal, en ella las prostitutas se exhiben en vitrinas a la espera de clientes. Hoy, grandes pantallas bloquean la vista desde las calles cercanas, y hay señales que prohíben la entrada a los menores de 18 años y mujeres, y aunque la calle es pública y cualquiera puede pasar, las prostitutas no suelen recibir con mucha alegría a las mujeres que se atreven a adentrarse en esta pequeña calle.

El barrio de St. Pauli es famoso también porque fue aquí donde los Beatles comenzaron a adquirir su fama mundial. Son muchas las anécdotas y las historias que se cuentan sobre su estancia en la ciudad. Y es que, a su llegada, a principios de los años 60, los Beatles, que aún no eran conocidos, tocaron en muchos clubs de Reeperbahn, incluyendo el StarClub, Kaiserkeller, Top Ten o Indra. Hoy, se pueden realizar divertidos tours por el barrio, como el que organiza la divertida guía Stefanie Hempel, recorriendo los locales y los lugares por donde pasaron los famosos músicos: el primer piso que alquilaron, la peluquería donde cambiaron por primera vez su imagen, o la Beatles Platz, un homenaje de la ciudad de Hamburgo a la banda.

Mercadillos de Navidad. Pero sin lugar a dudas, visitar Hamburgo en estas fechas, es sinónimo de Navidad, y es que la ciudad alemana ostenta el título de ser la que cuenta con más mercadillos navideños por metro cuadrado de toda Alemania. Sus famosos mercados de Navidad se extienden por toda la ciudad, y son visita obligada para todos aquellos que quieran preparar sus compras de Navidad. Los más de 40 mercadillos esparcidos por las principales calles y plazas de Hamburgo, son también punto de encuentro para los hamburgueses, a los que les gusta disfrutar del tradicional lebkuchen, o pan de jengibre, las castañas tostadas, las típicas salchichas alemanas o simplemente un buen vaso de glühwein, el famoso vino caliente especiado que ayuda a combatir las bajas temperaturas.

Esta tradición es una de las más extendidas en Alemania, y es una muy buena opción para adquirir productos navideños, gastronomía típica u objetos de artesanía perfectos para regalar durante estas fechas. El más antiguo de la ciudad, y uno de los más visitados, es el que está junto a la iglesia de St. Petri, pero en las cercanías también se pueden visitar el mercado de Gänsemarkt, con una amplia programación musical con misas y coros navideños; el de la plaza Gerdhard Hauptmann, con un espectacular carrusel de principios de siglo y un pesebre a escala humana; o el de Jungfernstieg, ubicado en el bulevar paralelo al lago Alster.

En la zona de Reeperbahn hay uno de los mercadillos más curiosos de la ciudad, el de St. Pauli, lleno de objetos curiosos e irreverentes propios de la zona en la que está ubicado. En él se puede encontrar angelitos muy provocativos, Papá Noeles con muy poca ropa o sexis Mamá Noeles que harán las delicias de aquellos que buscan un regalo navideño alejado de las clásicas coronas de adviento, los abetos, o las figuras decorativas del pesebre.

Más alejados del centro, en el oeste de la ciudad se pueden visitar el mercadillo de Ottensen; en la orilla sur del río Elba, el del Harburger Rathausplatz, y en el noreste de Hamburgo, el Winterzauber de Wandsbek con su famosísima pista de patinaje sobre hielo.