Pocos hoteles te hacen sentir tan parte del entorno como el entrañable A Quinta da Auga

Por Meritxell Moreno

A escasos minutos del centro de , el único Relais & Châteaux de Galicia espera al viajero para una buena dosis de serenidad, desconexión y sensibilidad en un entorno natural y con historia. Adentrarse en A Quinta da Auga es hacerlo en un hotel con verdadero encanto, sí, pero sobre todo con mucha alma, la del  tándem formado por la arquitecta María Luisa García y su hija Luisa Lorenzo. Las “Luisas” son el alma mater del complejo y la esencia del mismo. Su trato cercano y su plena entrega por ofrecer un servicio de calidad, donde se cuida el más mínimo detalle, hacen sentir al huésped como en casa. Eso sí, no una casa cualquiera, sino una decorada con mimo, que mantiene y enfatiza su pasado industrial de la que fuera fábrica de papel de Laraño, y que brinda a cada una de sus 51 estancias su propia personalidad bajo una mezcla de tradición y vanguardia. Ahí radica, en gran medida, el encanto de este lugar que, además, se acompaña de una ubicación de cuento, a orillas del río Sar y flanqueado por un bosque de robles centenarios.

Evadirse leyendo un libro, jugando al ajedrez o con una buena conversación, copa de vino en mano, son buenos planes con los que disfrutar de la calidez y el deleite del lugar, sea en invierno, junto a su imponente chimenea de la biblioteca, o cuando el tiempo acompaña, en alguna de sus florecientes terrazas. El sugestivo sonido del agua es parte de la banda sonora del complejo y pasear por su entorno, un must. Desde rutas para aventurarse en bici o corriendo, a tranquilos paseos junto al rio, pasando por planes personalizados por la región, A Quinta da Auga se convierte en un enclave versátil cuyo spa deviene el mejor aliado en su apuesta por el bienestar y el relax. Este templo de la relajación aúna la tradición occidental de la hidroterapia con las terapias manuales orientales, basadas en el uso de productos naturales y en los principios del Ayurveda y la medicina tradicional china. Entre su completo programa de tratamientos, se incluyen masajes específicos de piernas, pies y espalda especialmente pensados para aliviar al peregrino tras alcanzar su meta en la catedral de Santiago. Una gran recompensa que encuentra aquí, además, un amplio circuito de aguas bajo un techo acristalado, bañado de luz natural.

La proximidad, la calidad y la delicadeza que imperan en A Quinta da Auga Hotel Spa Relais & Châteaux se reflejan también en su propuesta gastronómica capitaneada por el chef Federico López Arcay  en el restaurante Filigrana. Los productos de kilómetro cero protagonizan la carta de temporada, donde la cocina local y las recetas típicas gallegas se redefinen con ingenio y estilo de autor. El resultado, un festival para los sentidos que invita a disfrutar, relajarse y sentirse como en casa, aun estando a kilómetros de ella.

www.aquintadaauga.com

En pro de la sostenibilidad

El edificio, originario del siglo XVIII, fue rehabilitado por la propia María Luisa García, integrándose en el atractivo entorno natural y siendo pionero en materia de responsabilidad social y medioambiental. Cuenta con suelo radiante alimentado por energía geotérmica y paneles solares, para conseguir la máxima eficiencia y ahorro energético. La sensibilización por los recursos, así como la oferta de productos ecológicos en su carta, y de cosmética biológica y vegetal en su spa, han contribuido a que Quinta da Auga sea el primer hotel eco-natural de lujo de la capital gallega.