SIEMPRE SE agradece contar con un amigo residente en una ciudad desconocida para disfrutar de su hospitalidad y conocer de su mano los mejores rincones de cada lugar. Los hoteles de la cadena española Room Mate buscan romper con el concepto tradicional del alojamiento renovando el espíritu del bed & breakfast británico y añadiéndole la calidez con que el anfitrión acoge a sus invitados en su propia casa. De hecho, room mate significa, en inglés, compañero de piso. Además, cada establecimiento recibe un nombre propio y muestra una personalidad y gustos bien definidos. El primero de esta red fue Mario, en Madrid, y en la actualidad ya existen 12 en todo el Estado (Laura, Vega, Marina, Lola, Marcos, Migueletes…), a los que hay que sumar el de Miami Beach, así como la última incorporación al grupo: el Grace de Nueva York, ubicado en pleno Times Square. Esta Grace imaginaria que inspira el Room Mate de la ciudad estadounidense es creativa, multicultural, carismática y amante de los espectáculos culturales. A partir de esta forma de ser, el hotel propone un alojamiento en el mismo centro del distrito de los teatros, cerca del Radio City Music Hall, el Museo de Arte Moderno y Central Park. Son 139 habitaciones de diseño vanguardista, equipadas con la última tecnología de consumo, como conexión wi-fi, pantalla plana o reproductor de DVD. También cuenta con una piscina cubierta con altavoces subacuáticos y barra de bar, sauna, gimnasio y lounge con pinchadiscos en directo. COMPLICIDAD Y PRECIO Este, como todos los hoteles de la cadena, se sitúa en el espectro de un tres estrellas vanguardista y con un toque de frescura no demasiado habitual. Existen tres puntos en común entre los diferentes establecimientos de la cadena española. El primero de ellos es que cada uno muestra una personalidad diferenciada, que responde al espíritu del entorno en el que se ubican. El segundo es la relación de complicidad que busca con el cliente, con el fin de lograr que se sienta como un huésped en casa de un amigo. Finalmente, Room Mate asegura que existe una buena relación calidad-precio, con habitaciones a partir de 85 euros la noche. De esta forma, Grace quiere convertirse en una anfitriona de confianza que recibe a los amigos que se acercan a Nueva York con un toque de sofisticación contemporánea, propia del mismo Manhattan. Para ello, dispone de diferentes habitaciones. Las denominadas Petite disponen de cama queen, equipamiento de última tecnología, cama de plataforma con ropa de cama de algodón egipcio, baño completo y en algunas, como novedad, la ducha está integrada en la misma habitación. Las Standard responden a los mismos parámetros, aunque son algo más grandes, mientras que las Superior-4 disponen de dos camas individuales. El Room Mate Grace también cuenta con la estancia Literas x 4, con cuatro camas individuales, cada una de ellas con una pantalla plana individual con auriculares. Por su parte, las habitaciones Deluxe son de un nivel superior y algunas de ellas tienen vistas directas a Times Square. Aún suben otro peldaño en la pirámide de confort y lujo el Ático, para dos personas, y las Suites. Y todo ello decorado según los gustos de Grace. Una buena red internacional de amigos permite visitar diferentes ciudades de una forma diferente y personal, siempre con una buena localización y un espíritu cosmopolita, moderno, amable, vital, creativo, inteligente y honesto. Así, Room Mate abre las puertas de ciudades como Madrid, Salamanca, Valencia, Málaga, Oviedo y Granada. Además, a lo largo de este año ampliará horizontes, ya que la cadena hotelera abrirá hoteles en México, Bogotá, Buenos Aires y Barcelona. Y es que no hay nada como la amistad.