Camino de santiago, el santo al cielo.

monasterio_de_montserratComparten trayecto caminantes de tan diversa procedencia como índole y motivación. Los hay que cumplen con una promesa. Luego están los que se lo toman como un reto personal y los que, sencillamente, necesitan tiempo y silencio para meditar y recomponer los pedazos de su vida. También los que quieren hacer nuevas amistades, los amantes del senderismo y, por supuesto, los que caminan con el único objetivo de llegar a la tumba del apóstol, cuyos restos descansan en Santiago de Compostela.

Todos ellos comparten la constancia, la ilusión por superar las etapas y el gusto por tener la misma experiencia que, durante siglos, vivieron millones de personas. Siguiendo el rastro de las vieiras –símbolo más significativo que marca el sendero correcto–, los peregrinos se adentran en una vivencia única, que acaba siempre con un puñado de gratos recuerdos, alguna que otra ampolla en los pies y la seguridad de repetir en el futuro.

Quizás por falta de tiempo, muchos optan por realizar solo las últimas etapas del Camino de Santiago, para acabar en la capital gallega. Sin embargo, existen otros tramos más cercanos e igual de bellos que ofrecen una perspectiva lejos de los orrios y los pastos del noroeste peninsular.

‘Camí de Sant Jaume’

En Catalunya, el Camino se inicia en el monasterio de Sant Pere de Rodes, situado en el parque natural del Cap de Creus. En Figueres y Girona se pueden contemplar también los restos del pasado medieval.

Montserrat es otra de las etapas importantes. El Llibre Vermell de Montserrat –del siglo XIV– recoge las canciones de los peregrinos y da fe de la antigüedad de estas rutas.

La vetusta Universitat de Cervera y la Seu Vella de Lleida son otros monumentos importantes de la ruta, que combina obras de arquitectura y conjuntos medievales con espacios de interés natural, como el estanque de Ivars, donde hay un interesante observatorio de aves. El recorrido finaliza en Alcarràs, donde conecta con la ruta aragonesa. Además, desde el pasado junio, Catalunya forma parte de la ruta oficial del Xacobeo (se denomina así al año en el que el 25 de julio, festividad del apóstol Santiago, cae en domingo), lo que permitirá que la comunidad autónoma pueda participar en los actos de celebración previstos para el 2010.Má información en www.catalunya.com

Los que quieran seguir el camino disponen de descuentos en los hostales, pensiones y casas rurales, a parte de algunos albergues y lugares de acogida. Para poder hacer uso de ellos hay que llevar la credencial del peregrino, que facilitan los obispados, las asociaciones de amigos del Camino de Santiago y la Abadía de Montserrat. De todas formas, por si se encuentran todos los albergues llenos, no está de más llevar encima el saco y la esterilla, por si hubiera que improvisar.

Esta credencial, además, sirve para obtener la Compostela, un documento que acredita que se han realizado más de cien kilómetros del peregrinaje –a pie, en bicicleta o a caballo–, y que solo se entrega a aquellos peregrinos que declaren haber efectuado el recorrido pietatis causa, es decir, por motivos religiosos o, de alguna forma, espirituales. Y en el fondo, no son pocos.

Consejos prácticos para preparar el camino de Santiago.

Ejercicios de preparación física para recorrer el camino de Santiago.
Como ocurre con otros itinerarios de largo recorrido, el Camino de Santiago es un reto físico y mental que se debe programar con esmero. Prepararse físicamente es, sin duda, la primera recomendación, haciendo rutas diarias y de duración cada vez mayor, con las botas con las que se realizará el Camino y, de ser posible, con la mochila cargada. Los meses de primavera y otoño son los mejores para hacer este recorrido, cuando las temperaturas son suaves. Además, en primavera los días son más largos y se puede aprovechar para andar por la mañana y por la tarde.

Consejos sobre el equipaje.

  • Hay que llevar poco peso, nunca más de diez kilos (no debe superar el 10% del peso del peregrino).
  • La mochila debe ser cómoda, de tipo ergonómico, con correas de cintura y pecho y bolsillos exteriores.
  • No llevar nunca calzado nuevo. Las botas deben estar adaptadas al pie y ser cómodas, con buena suela y que sujeten el tobillo. También hay que llevar unas chanclas para descansar los pies al final del día.
  • Llevar algo de comer: frutos secos, fruta natural, chocolate y agua.
  • Cargar con poca ropa. No olvidar llevar algo de abrigo, una capelina, una gorra, calcetines de recambio y un pequeño botiquín.