NADIE DISCUTE la calidad de los vinos elaborados en las diferentes regiones de España, que hoy disfrutan de un merecido prestigio internacional. Las nuevas técnicas de producción y la modernización del proceso de elaboración han permitido la creación de nuevos productos. Así, el sector vitivinícola se afianza como una apuesta segura para el desarrollo de las comarcas y regiones ligadas a esta actividad. La promoción de la cultura y el turismo del vino como herramienta complementaria para ese desarrollo local es una de las principales líneas de trabajo de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin), presidida por el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan y que aglutina a 46 ayuntamientos de todo el país, 12 comarcas y 3 diputaciones provinciales, que a su vez forman parte de 23 provincias, 14 comunidades autónomas, 23 DO vinícolas y una identificación geográfica protegida (IGP). Su trabajo se plasma en la creación de un producto turístico: Rutas del Vino de España, apoyado por la Secretaría General de Turismo y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

GARANTÍA DE CALIDAD

Son 19 formas nuevas de adentrarse en rincones de las provincias españolas, generalmente poco conocidos a nivel turístico y en los que el vino y todo lo que le rodea está intrínsecamente vinculado a la cultura y la manera de vivir de esos lugares. Territorios vinícolas correspondientes a distintas DO que desde hace varios años están trabajando bajo la tutela de la administración turística española y de Acevin en la creación de rutas capaces de generar experiencias únicas para los viajeros que buscan un nuevo turismo. De esas 19 rutas, 11 están certificadas por Acevin y representan una oferta diversa, innovadora, original y enfocada como un tipo de turismo no masivo y de gran calidad. Ruta del Vino de Bullas (Murcia), Jumilla (Murcia), La Mancha, Ruta del Vino y del Brandy del Marco de Jerez, Ruta del Vino de Montilla-Moriles, Navarra, Rías Baixas, Rioja Alavesa, Somontano (Aragón), Tacoronte-Acentejo (Canarias) y Ruta del Vino y del Cava del Penedès (Catalunya), son las 11 rutas certificadas hasta el momento, mientras que las 8 restantes –Ruta del Vino de Ribera de Duero, Rioja, Condado de Huelva, Ribeiro (Galicia), Utiel-Requena (Comunidad Valenciana), Acoden-Daute-Isora (Canarias), Alicante y Ribera del Guadiana (Extremadura), están en proceso de certificación. Rutas del Vino de España descubre los miles de sabores que se encuentran en cada copa de vino, pero también aporta infinidad de vivencias, recuerdos, actividades, sensaciones: probar tipos de uvas y vinos, aprender a reconocer hojas de vid para averiguar la variedad de uva, catas y degustaciones, paseos entre viñedos, recorridos interpretativos del paisaje, maridajes con gastronomía típica, tocar las barricas de roble, visitar un mercado, conocer la gente de un lugar, participar en una fiesta de la vendimia, charlar con artesanos, descubrir la historia de los pueblos y sus monumentos…

RECUERDO IMBORRABLE

En el noroeste de la península, las Rías Baixas de Galicia sorprenden por la sombra de sus parras, su albariño y el perfecto maridaje con la gastronomía del mar. Hacia el este, la Rioja Alavesa posee interminables paisajes de viñedos y un abanico de bodegas inagotable. Junto a ella, Navarra se enorgullece de su rosado, de sus tintos y blancos, fruto de la tradición y la innovación. A los pies de los Pirineos, la comarca del Somontano rebosa juventud y talento en la elaboración de sus caldos. En Catalunya, el Penedès destaca por sus cavas y otra DO de vinos tranquilos y abiertos a la imaginación. En Murcia aguarda Jumilla, un municipio que combina la tradición vitivinícola ancestral con unos vinos de plena actualidad. En la misma región, Bullas muestra su secular dedicación al cultivo de la vid y la elaboración del vino, como se desprende del hallazgo en la villa romana de Los Cantos. La Mancha sorprende por sus itinerarios de leyenda y su mar de viñas, la superficie más extensa de Europa. Sabor, calidad y aroma visten la DO La Mancha. En Andalucía, la Ruta de Montilla-Moriles, en la provincia de Córdoba, descubre los secretos de los racimos secados al sol y de los colores de sus vinos generosos, mientras que la de Jerez- Xérès-Sherry acerca a la amplísima paleta de colores y aromas de unos vinos diferentes salidos de sus extensos campos de tierra blanca albariza. La ruta Tacoronte-Acentejo, en el norte de Tenerife, presenta unos peculiares vinos elaborados con las variedades listan negro y negramoll, además de otras como la tintilla, listan blanco, malvasía, gual, marmajuelo… todas ellas tradicionales canarias y prácticamente únicas en el mundo. ¿Por dónde empezar?