A 1.800 METROS

 de altura y aún a la sombra de increíbles cumbres de más de 4.000 metros que envuelven todo el horizonte. Así es Saas Fee, un destino alpino de increíbles vistas que auguran aventuras e infunden la cer- teza de haber dado con un lugar he- cho a imagen y semejanza de esos pueblecitos sacados de los cuentos, con casas de madera, pintadas de vi- vos colores y siempre con flores en los balcones. Un lugar perfecto –si- tuado en el cantón de Valais– para amantes de la montaña, el esquí y el snowboard. Una localidad pintoresca por la que no circulan co- ches y que también sa- tisface a los que bus- can silencio y tranqui- lidad. Por ejemplo, disfrutar de una comi- da en el restaurante gi- ratorio más alto del mundo –a 3.500 metros sobre el ni- vel del mar– con vistas hacia las inmensas montañas que rodean el lugar y hacia el valle empequeñecido por la altura… y todo esto enmarcado por el blanco absoluto que lo cubre todo. Por la tarde, para contrarrestar el mal de altura, aquellos que han venido en busca de tranquilidad pueden refu- giarse en el spa del Ferienart Resort.

CAPRICHO SUIZO

 Este pueblecito es el campamento ba- se perfecto para una escapada a la naturaleza. Rodeado de un aire fres- co, limpio, que abre los pulmones. Y una gastronomía local que combate como ninguna el frío y las fatigas de los deportes de nieve. Nadie debería irse sin degustar una buena y calóri- ca raclette y una fondant de chocola- te. Pero, sobre todo, Saas Fee es un excelente capricho suizo que ahora da la bienvenida a una nueva tempo- rada de nieve. Aunque, en realidad, este elemen- to nunca falta en los picos que forman la cadena Michabel, donde se en- cuentra Saas Fee y también la mon- taña más alta de Suiza, el Dom, que alcanza los 4.545 metros. Así que aquí la temporada de esquí y snowboard se prolonga todo el año en las pistas de glaciares, a 3.600 metros. Además de estas pistas de gran altura, hay muchas otras, entre los 1.800 y los 2.600 metros, que abarcan todos los niveles de dificultad. Pero no acaban aquí las opciones, la nieve también se puede recorrer haciendo una excur- sión en trineo o con raquetas de nie- ve.

O a pie por los senderos temáti- cos, como el que recorre el lago del glaciar o el de Almagellerhorn que in- cluye el paso por un puente colgante de 60 metros. Y para los que buscan otro tipo de experiencias hay pistas de hielo para practicar curling y la po- sibilidad de darse un baño en aguas termales bajo el cielo azul… Una de las excursiones más curio- sas, sobre todo si se viaja con niños, es la de subir en telecabina hasta Spielboden y desde allí ver una pos- tal increíble del valle. El descenso es una caminata ligera por la que es fá- cil encontrarse con las protagonistas de esta ladera, las marmotas. Otra di- vertida actividad es subir hasta el monte Allalin con el metro alpino más alto del mundo para visitar la gruta gla- ciar más grande del mundo, a 3.500 metros sobre el nivel del mar.

TEXTOMARTA COPEIRO DEL VILLAR

 

Cómo llegar

La mejor forma de llegar hasta aquí desde Barcelona o Madrid, es con la compañía Swiss, pues conecta con res vuelos diarios con los aeropuer os de Ginebra o Zúrich y tiene el ali ciente de que, al facturar, uno pue de hacerlo hasta el destino final de ecorrido en tren y olvidarse así de as pesadas maletas y del material de esquí. Para llegar hasta Saas Fee, e viaje incluye un trayecto en tren has a la localidad de Brig y una pequeña uta en autobús, sorteando pueblos y ascendiendo poco a poco por la in mensidad de la montaña. Este último ramo es una excursión panorámica en la que se va escalando por los Al pes mientras se van descubriendo es cenarios por los que después uno po drá perderse. La belleza está asegura da. La acción y el reposo, también.