SOBRE EL FONDO del impresionante monte Untersberg, junto al no menos imponente Mönchsberg, la Fortaleza Hohensalsburg, la Catedral Barroca, la Iglesia Franciscana y la Iglesia de la Universidad conforman una silueta inconfundible. Es la silueta de la ciudad de Salzburgo, el auténtico corazón cultural de Europa. Porque hoy Salzburgo, la llamada Roma del Norte es una urbe que, pese a contar con solo 147.000 habitantes, es capaz de ofrecer más de 4.000 acontecimientos culturales al año. Siempre con el fondo musical del gran Wolfgang Amadeus Mozart, del que este año celebra su 250 aniversario. La perfecta conjunción de su incomparable entorno y del excepcional encanto de su conjunto histórico, artístico y arquitectónico han convertido a la ciudad en parte integrante del Patrimonio Cultural de la Humanidad. La belleza, el espectáculo y el arte fueron los que, allá por 1920 inspiraron a Max Reinhard para hacer realidad su sueño de transformar la ciudad en un inconmensurable escenario. El Gran Festival de Salzburgo, cuyo nacimiento constituyó entonces un momento crucial para la ciudad, es hoy uno de sus grandes atractivos. NIEVE, ADVIENTO Y MÚSICA Cuando la nieve cubre la ciudad con su manto blanco y Salzburgo adquiere la singular belleza invernal, se empiezan a oír los Cantos de Adviento, un acontecimiento que se celebra en la Gran Casa del Festival y que este año celebra su 60 aniversario. Las audiciones tienen lugar los domingos, a las dos y a las cinco de la tarde, lo que permite dedicar la tarde a un tranquilo descubrimiento del Mercado de Navidad, que se celebra en las plazas de la Catedral y de la Residencia. Además, a lo largo de noviembre y diciembre la ciudad es escenario de otros muchos conciertos y audiciones. La proximidad de la Navidad significa también el encendido de las luces por toda la ciudad, siempre acompañada por la música propia de estos días. Una música que adquiere protagonismo con los conciertos al aire libre, como el Canto Delante de la Catedral o el sabatino Adventblasen. No cabe olvidar que el más famoso y entrañable de los villancicos, Noche de paz, nació en esta ciudad. El ambiente romántico está también presente en los mercados que se celebran en el patio del castillo Hellbrunn y en el patio de la fortaleza Hohensalzburg. Por su parte, la Salzburger Heimatwerk ofrece una exposición de belenes. Y todo ello sin olvidar que el 6 de diciembre, con las fiestas de San Nicolás, los Krampus, con sus máscaras diabólicas, sus cuernos, pieles y campanas, desfilan por las principales calles de la ciudad.