VOLAR PUEDE SER una experiencia realmente fantástica. La comodidad, la atención y los servicios son tres elementos que, sin duda, tienen mucho que ver con ello, especialmente cuando se trata de vuelos de varias horas de duración, algo que es fácil de comprobar cuando se viaja en la clase business de Líneas Aéreas Escandinavas, SAS. Una clase que ahora presenta importantes mejoras y que, por ejemplo, es la única que ofrece conexión a internet de banda ancha en toda la flota de largo recorrido. Según explica Ole Johansson, director general de SAS para España y Portugal, “nuestro esfuerzo se ha centrado en ofrecer la máxima comodidad y entretenimiento, así como la posibilidad de trabajar a bordo”. Ello implica una serie de mejoras en todos los vuelos intercontinentales de SAS, o sea los que provienen de Estados Unidos, Japón, China y Tailandia. FABULOSAS BUTACAS De esta forma, entre las novedades que presenta SAS destacan las nuevas y fabulosas butacas. Unos asientos que proporcionan más confort y un espacio mayor entre ellos, así como función de masaje y huecos adaptados para situar un ordenador portátil o una botella de agua. Las llamadas Flat Beds o asientos de segunda generación son en realidad camas to talmente reclinables que permiten un sueño reparador y, por tanto, llegar totalmente descansado al punto de destino, por lejano que esté. Además, los pasajeros de clase business pueden disfrutar de una pantalla panorámica de más de 25 centímetros, incluida en un completo sistema de audio y vídeo que maneja el propio pasajero, lo que permite elegir entre ver una película, escuchar música o, si se desea, ver programas de televisión en los portátiles. El servicio Net Access proporciona acceso a bordo a internet de banda ancha y correo electrónico mientras que los 13 canales de vídeo incluyen películas, documentales, noticias, deportes y conocidas series de televisión, siempre con la máxima actualidad y una gran rotación.

EL BIENESTAR SAS
Para ayudar a que los pasajeros superen los inconvenientes propios de un viaje de larga duración, la experiencia de vuelo de los pasajeros de clase business o de quienes son miembros de la tarjeta Eurobonus Gold de SAS empieza justo en la sala de espera del aeropuerto. Estas dependencias, amuebladas en estilo escandinavo, proporcionan la idea de sentirse en el propio hogar y, en el caso de la sala de Copenhague, incluye camas, duchas y sillas de masaje. Una vez a bordo y disfrutando de las butacas Flat Beds, se pretende que siga la sensación de comodidad y se ofrecen diversas opciones para ayudar a los pasajeros a mantener una adecuada circulación sanguínea, algo que se ha demostrado como fundamental en los viajes aéreos. Entre estas opciones cabe el simple paseo a bordo, el uso de las paredes especialmente diseñadas para realizar estiramientos o, si así se desea, efectuar sesiones de yoga siguiendo las instrucciones de la película que aparece en la pantalla de la parte posterior del asiento.

OTROS COMPLEMENTOS
Pero esto no es todo, porque, además de los sabrosos y completos menús y teniendo en cuenta la importancia de beber mucha agua para sentirse fresco durante y después del viaje, a lo largo del vuelo se distribuyen botellas de agua personales a todos los pasajeros. Asimismo, los viajeros reciben su propio conjunto para el bienestar que incluye auriculares, un cepillo de dientes, pasta dentífrica, una máscara para dormir y un par de cálidos calcetines, así como una serie de productos Temple Spa que incluye bálsamo de labios y cremas para hidratar la piel. Todo ello, en definitiva, contribuye a hacer del vuelo una experiencia verdaderamente placentera; a acortar la percepción de un tiempo que, de otra forma, puede resultar largo y monótono, así como a que el cuerpo se adapte tanto a las nuevas zonas horarias como al aire seco a bordo y a la necesidad de permanecer sentados durante periodos de tiempo superiores a lo normal.