Los servicios de gran lujo en el aire no evolucionan porque sí. Lo hacen porque existe una demanda que siempre quiere más. Son los clientes top, que no viajan en business casualmente sino que lo hacen con normalidad cada vez que cogen un avión. Y eso sucede muchas veces al mes.

Por eso, las aerolíneas desarrollan constantemente nuevas fórmulas para que el viaje nunca se haga pesado. Lo último en estos avances es el Premium Service de Austrian Airlines, que afecta a los 24 asientos de la categoría business de los Airbus 320 que parten de Viena en dirección a Damasco, Astana, Teherán, El Cairo, Yida, Riad, Dubái y Erbil.

Tienen un ancho de 46 pulgadas y un respaldo eléctricamente ajustable, que permite una inclinación de 13 grados para relajarse, y 24 grados para dormir. Facilita el descanso la extensión eléctrica para las piernas, el reposapiés adaptable con 116 centímetros de espacio y, sobre todo, la función de masaje incorporada. De esta forma, nunca se llegará al destino arrugado como un trapo.

Si aun así no se cae rendido, se puede acortar el tiempo trabajando (existe una fuente de alimentación para el portátil que no requiere adaptador), o disfrutando de la consola personal (en alemán, inglés, francés y árabe), donde se pueden ver películas, documentales, deportes o entretenerse con videojuegos.

Todo ello además de poner a disposición del viajero periódicos y revistas nacionales e internacionales, un servicio de compras a bordo y un servicio de cátering acorde a todos los lujos descritos anteriormente.

Austrian Airlines se ha propuesto satisfacer tantos deseos de sus clientes como sea posible. Y, para dar una idea del grado de complacencia de la empresa, en el caso de los vuelos que se dirijan a Yida y Riad los viajeros de la clase business disponen de un servicio que permite, durante todo el trayecto, saber en qué dirección se encuentra la Meca