SITUADA en la encantadora Deià (Mallorca), La Residencia es el lugar ideal para relajarse, olvidar la rutina y disfrutar del descanso. Sus excelentes vistas al mar y la montaña han enamorado a numerosos escritores y artistas, entre ellos Robert Graves, autor de la novela histórica Yo, Claudio. La casa museo del erudito inglés, enterrado en la bella localidad mallorquina, es uno de los lugares más visitados del pueblo.

Compuesto por cuatro edificios –Son Moragues, Son Canals, Son Fony 1 y Son Fony 2–, el hotel, abierto en 1984, pertenece desde el 2002 a la compañía Orient-Express Hotels, Trains & Cruises. La Residencia conserva el estilo tradicional mallorquín, que destaca por la belleza de su mobiliario y el empedrado artesanal de las terrazas, propias de la isla. Son Moragues y Son Canals –antiguas casas señoriales de los siglos XVI y XVII– fueron reconvertidas en hotel en 1984 junto a sus 12 hectáreas de olivos. Hoy, La Residencia continúa produciendo su propio aceite de oliva. Son Fony 1, construida en el siglo XV, fue renovada por completo en 1989, mientras que Son Fony 2 es una casa nueva que mantiene el estilo de las otras tres fincas. Especial mención merecen los jardines, que ofrecen un gran colorido. Olivos, huertos frutales, hierbas y verduras suministran productos frescos a los restaurantes del hotel. Asimismo, los pasillos y habitaciones del complejo están decorados con flores y plantas cultivadas en los jardines.

BUENA GASTRONOMÍA

El apartado culinario es otro de los puntos fuertes que distinguen a La Residencia. En este sentido, el hotel cuenta con el restaurante El Olivo, situado en lo que en otra época fue el lagar de Son Moragues y que ha sido cuidadosamente preservado. El establecimiento está considerado como uno de los mejores restaurantes de España y ofrece una cocina gurmet mediterránea. La dirección gastronómica recae actualmente en el chef Guillermo Méndez, original de Sóller, localidad próxima a Deià. Además de El Olivo, La Residencia dispone del bistró Son Moragues, que presenta una cocina española, tapas y platos mediterráneos en un ambiente más informal. Otra alternativa gastronómica se encuentra en la sencilla propuesta de productos de temporada durante los meses de verano en el restaurante de la piscina.