IA ORANA, MAEVA Y MANAVA son las tres palabras de saludo y bienvenida que los polinesios brindan a sus visitantes. La hospitalidad -presente en la sonrisa de sus gentes- es uno de los rasgos más característicos de la Polinesia francesa. Un total de 118 islas diseminadas en un área de 4.000.000 de kilómetros cuadrados de océano en el este del Pacífico sur componen un destino de irresistible atracción turística. Tahití, conocida con el sobrenombre de isla del amor, es un fiel exponente de cuanto ofrece esta parte del paraíso polinésico. Un sueño que merece ser realidad al menos una vez en la vida. Constituida por dos islas en forma de ocho, Tahití ofrece un turismo ecológico rico en paisajes, de vegetación densa y exuberante, con cascadas sobre arroyos frescos, valles escarpados y verdes cubiertos de selvas y helechos. Abundan los bananos, los cocoteros, los árboles de pan, los amancayos, los framboyanes, los hibiscos, que colorean el paisaje. La isla se puede recorrer a través de una ruta costera o mediante excursiones a pie y en todoterreno por el interior. El museo de Gauguin, el de Tahití y sus islas, el mercado, el museo de la perla y el lagonarium son visitas imprescindibles. CIRCUITOS DE ENSUEÑO Desde Papeete, capital de Tahití, se pueden realizar diferentes circuitos por otras islas. Moorea, Tetiaroa, Raiatea, Tahaa, Huahine, Bora Bora, Maupiti, Tupai, Maiao, son los destinos preferidos. Cada isla tiene su personalidad, aunque todas rivalizan en belleza: playas coralinas de arena blanca, aguas transparentes, surf, buceo, pesca, palmeras, cocoteros, paz y silencio. El archipiélago de Las Marquesas, compuesto de 12 islas, de naturaleza salvaje, donde se encuentran las tumbas de Paul Gauguin y Jacques Brel, es otro de los circuitos que no deben eludirse. Los cruceros suponen una interesante alternativa. Permiten descubrir rincones únicos y exclusivos, entrar en contacto con la población nativa y conocer de cerca la cultura polinesia. También existe la posibilidad de alquilar un yate para navegar con total libertad e independencia. Más de 1.300 alojamientos garantizan una feliz estancia en Tahití. A los hoteles clásicos y los románticos bungalows sobre el agua se suman hoteles familiares, pensiones y casas particulares