SI ALGUIEN SUEÑA CON VIAJAR a Tailandia, el 2006 es su año. Sin duda. Durante estos meses, el país asiático celebrará el 60º aniversario de la coronación de su majestad Bhumibol Adulyadej. Todo está listo para conmemorar a lo grande el aniversario de diamantes, es decir, los 60 años ininterrumpidos de reinado del decano de todos los monarcas del mundo. Festivales de música, culturales, artísticos, competiciones deportivas y procesiones como la fabulosa Royal Barge o Trooping the Colours son algunos de los grandes acontecimientos de la celebración.

ZONAS INÉDITAS
El 2006 también será un año importante para la capital del reino por la inauguración de su nuevo aeropuerto. El próximo mes de junio se abrirá el flamante Subarnabhumi Airport, que tendrá la terminal de pasajeros más grande del mundo, a 25 kilómetros de Bangkok. El aeródromo podrá absorber más de 45 millones de pasajeros al año. Más adelante se prevé alcanzar los 100 millones. Con esta operación, Tailandia se convierte en el principal foco de operaciones aéreas del sureste asiático. Además de los enclaves sobradamente conocidos por los españoles (Phuket, Samui, Chiang Mai, Chiang Rai…), Tailandia presenta este año tres zonas que han empezado a desarrollarse turísticamente. La primera es I-San, que comprende las tranquilas provincias por donde discurre el río Mekong, que hace de frontera acuática entre esta zona de Tailandia, Laos y Camboya. Se trata de una de las regiones más desconocidas del país y, por lo tanto, guarda en su interior la cultura, la hospitalidad y las costumbres tailandesas intactas. Una combinación de pueblos, tribus y naturaleza en estado puro. En segundo lugar, destaca la costa este, que acoge la isla de Ko Chang, la segunda más grande de Tailandia (la primera es Phuket). Su nombre significa Isla de los Elefantes y constituye el centro de un archipiélago formado por 52 islas, algunas minúsculas, por lo que se trata de uno de los mejores lugares para practicar buceo y submarinismo. Finalmente, dejando atrás el bullicio de los grandes focos turísticos como Phuket y Krabi, en dirección sur, se llega al paraíso virgen de Trang, que cuenta con maravillosas islas, playas de ensueño y una excelente gastronomía.

EL NUEVO BANGKOK
Desde hace ya unas décadas, Bangkok ha ido transformándose para convertirse en una de las ciudades más modernas, cosmopolitas y sofisticadas de Asia. Además, es también una de las más seguras, aunque las distancias entre sus lugares son enormes, por lo que se recomienda utilizar los taxis, que son muy baratos. Su oferta incluye templos budistas, palacios, canales, una vida nocturna casi legendaria y centros comerciales para satisfacer cualquier necesidad consumista, pero también ofrece la posibilidad de disfrutar de actividades y cursos que complementan la estancia en la ciudad que nunca para. Una de las experiencias más gratas es la de hacer un curso de gastronomía tailandesa. La Thai Cooking School del Hotel Oriental organiza cursos de diferentes niveles, con renombrados chefs. Otra propuesta sugerente son los cursos de masaje tradicional tailandés, muy terapéutico y relajante, así como las clases de meditación budista, danza tradicional, yoga y Muay Thai, el conocido boxeo tailandés.

VIDA NOCTURNA
Como buena ciudad de contrastes, Bangkok también quiere estar a la vanguardia artística. Desde que el arte moderno llegó a Tailandia hace medio siglo, han sido muchos los estilos y técnicas empleados, lo que demuestra las ganas de los artistas tailandeses por hacerse un hueco en la compleja escena internacional. La capital del reino tampoco tiene rival en cuanto a restaurantes y bares, en los que destaca su elaborada cocina y un servicio impecable para sus clientes. Su vida nocturna es una caja de sorpresas, que satisface a todos los públicos, con una gran variedad de música y espectáculos. Y, al despertar, nada mejor que disfrutar del golf en uno de los greens del país, que han cautivado a figuras de este deporte como Jack Nicklaus, Nick Faldo y Greg Norman