“TODAVÍA ERA de noche, pero se aproximaba el momento más maravilloso de África: el alba”.

Así finaliza el libro Ébano del famoso reportero Kapuscinski. Y es que en África parece que todo sucede a partir de los primeros indicios de claridad. La vida de los africanos despierta mientras los grandes depredadores descansan tras una intensa noche de caza y lucha por la supervivencia.

Amanece en Tanzania y los pájaros sobrevuelan un grupo de cebras que pastan por la sabana. Un masai recorre el margen del camino a pie hacia su poblado con sus sandalias de caucho neumático y cuero. Un par de jirafas se alimentan camufladas entre los árboles y los ñus permanecen ajenos a todo. Tanzania tiene su propio ritmo y tiempo. Naturalmente los safaris en Tanzania son su principal atractivo, pero detenerse en un poblado masai y jugar con los niños, tomar un refresco en alguna ciudad mientras se conversa con el tendero, comprar productos típicos en algún mercadillo o contemplar el atardecer bajo un baobab –árbol sagrado– ayudará a entender un poco más la vida de los tanzanos.

REINO ANIMAL

El Parque Nacional del Serengueti es la principal reserva del país y la mayor concentración de animales del mundo. Dada su orografía es fácil observar a los animales de cerca y fotografiarlos sin problema. En sus casi 15.000 kilómetros cuadrados conviven más de:

  • 1.300.000 ñus,
  • 500.000 gacelas,
  • 200.000 cebras,
  • 150.000 impalas,
  • 80.000 búfalos,
  • 13.000 jirafas,
  • 1.200 elefantes
  • y 3.000 leones

todos ellos pendientes de los cambios de estación para migrar hacia el Masai Mara o viceversa. La mejor época para visitarlo es de diciembre a mayo, donde cada año miles de ñus y otros animales realizan su espectacular paso desde el Masai Mara en Kenia.

A unos 150 kilómetros del Serengueti se halla el famoso cráter del Ngorongoro, una caldera volcánica y extinguida de unos 20 kilómetros de diámetro y a casi 2.300 metros de altitud. El paisaje es muy variado y existe una gran diversidad de fauna entre la que destacan los big five: rinocerontes, elefantes, leones, búfalos y leopardos.

Al sur del cráter de Ngorongoro y muy cerca del lago Manyara está el Parque Nacional del Tarangire, también conocido como el pequeño Serengueti. Con aproximadamente 2.600 kilómetros cuadrados, posee la comunidad más grande de elefantes del continente africano, además de otras especies habituales. La abundancia de agua en Tarangire hace que, en la época seca, atraiga a muchos animales de zonas próximas, produciéndose una pequeña migración (entre agosto y septiembre).

En el Gran Valle del Rift y haciendo frontera con Kenia se halla el lago Natron, unos 800 kilómetros cuadrados de superficie y aguas salobres teñidas de rojo. Junto a él se encuentra el estratovolcán Ol Doinyo Lengai, la montaña de Dios. Con un cráter en activo, este volcán expulsa la lava más fluida y fría del mundo que fluye de color negro por el día, arde con un rojo intenso durante la noche y se vuelve blanca al contactar con el agua.

Míticas películas de Hollywood han reflejado la vida del continente africano, pero para entenderla es necesario pisar sus áridas tierras, sentir la intensidad del sol sobre los hombros, conversar con la gente, contemplar una noche estrellada y ver la majestuosidad de sus animales en libertad.

CÓMO LLEGAR

Yarae Safari es una empresa española consolidada en la organización de safaris y safaris fotográficos en el continente africano. Ofrece todo tipo de servicios y alojamientos en cómodos campamentos o en lujosos hoteles y lodges exclusivos tales como Ngorongoro Crater Lodge, Tarangire Treetops Lodge y Grumeti River Camp (Serengueti).