Ciudad histórica, mediterránea por excelencia y referente turístico de la Costa Daurada, Tarragona ofrece un itinerario único para descubrir culturas fascinantes. Romana, medieval o modernista, la capital tarraconense brinda la oportunidad de sumergirse en su pasado, pero también de vivir su presente. Mientras su anfiteatro traslada al visitante hasta la “Tarraco” de la época romana, sus célebres Castellers animan a experimentar y ser parte de una de las tradiciones más arraigadas de esta región en ‘Tarragona, Ciudad de Castells’.

Una ciudad abierta al mar que alberga infinitos rincones, ruinas y monumentos repletos de significado y encanto que invitan a recorrerlos dejándose seducir por el ambiente de la capital.

Tres periodos históricos, tres rutas culturales por la ciudad

Ruta Romana
Tarragona nació con la llegada de los ejércitos romanos a la Península Ibérica en el año 218 a.C., en el marco de la Segunda Guerra Púnica. El hecho que hubiera una alta presencia estable de militares implicó la llegada de comerciantes y ciudadanos romanos que relacionaban a Hispania como tierra de nuevas oportunidades. El 30 de noviembre del año 2000 Tarragona fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO por su conjunto arqueológico romano. Hoy se conservan varios monumentos de la época, que supuso el máximo esplendor de la ciudad:

  • Anfiteatro: Construido en el siglo II cerca del mar y de forma oval, sus gradas se excavaron en la roca. Mide 109,5 por 86,5 metros y tenía capacidad para unos 14.000 espectadores. En su interior se celebraban las luchas de gladiadores con fieras y también las ejecuciones públicas. En el siglo VI se construyó en su interior una basílica visigótica, sobre la cual se levantó la iglesia medieval de Santa María del Miracle.
  • La Muralla: En el siglo II a.C., se construyó una gran muralla de unos 3.500 metros que delimitaba el perímetro urbano. Actualmente solo se conservan 1100 metros, los cuales rodean el casco antiguo.
  • El Templo: En la segunda mitad del siglo I d.C., se construyó un foro provincial y el circo, con un total de 7,5 hectáreas, lo que lo convierte en la mayor agrupación de construcciones romanas del mundo. En el centro de la plaza principal de este espacio se alzaba el templo del culto al emperador.
  • Circo: Es uno de los circos mejor conservados de Occidente, aunque múltiples partes de esta construcción aún permanecen ocultas bajo edificios del siglo XIX

Ruta Medieval
Alrededor del año 713, la conquista árabe de Tarraco provocó un proceso de decadencia para la ciudad que se extendió hasta su restauración el año 1129. Tarragona era una ciudad muy importante para los cristianos, ya que intentaron conquistarla en varias ocasiones, pero hasta el siglo XI no consiguieron dominarla. Posteriormente, entre los siglos XIII y XIV la Tarragona medieval creció y durante este periodo se construyeron diferentes edificios emblemáticos:

  • La Catedral: Se comenzó a construir en el siglo XII y se finalizó en 1331, por lo que pasó por la transición entre el estilo románico y el gótico. Es probablemente el edificio más emblemático de la ciudad y está ubicada en la parte más alta de la colina. Contiene el conjunto de arte medieval más complejo y rico de la ciudad.
  • La Muralla (Torre de Arandes): La única parte que se tuvo que reconstruir fue la parte de muro entre la calle Ferrers y Enrajolat, zona en la que destacan las torres de Morenes y Arandes.
  • Pla de la Seu (antiguo ayuntamiento): Es uno de los espacios en que se conserva mejor el ambiente medieval. Consta de un gran patio central en el cual sus arcos y las vigas permiten ver la policromía original.

Ruta Modernista
Tarragona también conserva diversos edificios emblemáticos del siglo XIX y principios del siglo XX de estilo modernista que dejan entrever arquitecturas con líneas curvas y asimétricas apasionantes en construcciones representativas como:

  • Casa Castellarnau: Actualmente es la sede del museo de Historia de Tarragona y se pueden contemplar en su colección múltiples objetos barrocos, salones neoclásicos, colecciones de relojes, pinturas al fresco, etc.
  • Teatro Metropol: Diseñado por Josep Maria Jujol, es una muestra de cómo el Modernismo revolucionó los estilos arquitectónicos de la ciudad.
  • Quinta de San Rafael: Diseñado por Julián María Fossas en 1912, se trata de un edifico de dos plantas con exquisita decoración que durante un tiempo también fue residencia.

Exclusivos apartamentos en el centro de la capital tarraconense            

Una base de operaciones ideal para conocer Tarragona son los nuevos Port Plaza Apartments, gestionados por Grupo Blaumar, cuya privilegiada localización permite un acceso rápido a todos los encantos históricos y culturales de la ciudad. Muy cerca de la estación de tren, el Palacio de Congresos, el puerto, la playa, el barrio marítimo del Serrallo y a cinco minutos caminando de la Rambla, centro neurálgico de Tarragona.

Construidos sobre un edificio histórico de 1861, este conjunto de apartamentos ha sido restaurado con un nuevo diseño que combina tradición y modernidad. Asimismo, Port Plaza Apartments dispone de todo tipo de servicios y equipamientos para completar la experiencia de la estancia en la ciudad, como wifi disponible las 24h del día, recomendaciones turísticas y venta de entradas.

Más información:
https://www.portplazaapartments.com/es/