Por @AlvaroLaforet

Israel se caracteriza por ser un oasis de paz para el colectivo LGTB en Oriente Medio. Para muchos españoles, Tel Aviv se ha convertido en el nuevo destino gay de moda. Tradicionalmente, Israel había sido un destino religioso y cultural, pero estos últimos años, las autoridades del país habían apostado por potenciar el ocio y el turismo activo. Otro de las factores fundamentales ha sido la apuesta de las compañías aéreas, ya que han ampliado el número de vuelos que hay entre las ciudades de Barcelona y Tel Aviv. También, se debería tener en cuenta la apertura de nuevos hoteles por la gran demanda de turistas estos últimos años. Este es el caso de la cadena Nyx Hotels que apostó por crear uno de los hoteles más modernos de la ciudad.

Fueron más de 5.900 turistas que visitaron esta tierra en el mes de junio, un 69% más respecto al año anterior. El éxito se debe, en parte, a la popularidad que ha cogido el Gay Pride en Tel Aviv.

Oriol Pamies, un buen amigo que vive en esta ciudad, comenta que en Tel Aviv se puede pasear por sus calles sin miedo. La involucración de la ciudad en el Pride es tan grande que hasta en los grandes rascacielos de la famosa avenida Rothschild ondea la bandera multicolor. Lo más impresionante de todo, según Oriol es ver como en la manifestación pasean personas de todas las religiones, judíos, cristianos y musulmanes. Es una gran fiesta que acaba con un macro concierto en el Charles Clore Park.

Calles de Tel Aviv Foto ©AlvaroLaforet

Se han abierto nuevos hoteles en esta ciudad por la gran demanda de turistas estos últimos años. Este es el caso de la cadena Nyx Hotels que apostó por crear uno de los hoteles más modernos de la ciudad.

Otro de los motivos del éxito del Pride de Tel Aviv ha sido su amplia oferta turística que tiene el país. Muchos de los asistentes al evento, planificamos la visitar de al menos dos lugares próximos a la ciudad. Las atracciones turísticas fueron la ciudad Santa de Jerusalén y el Mar Muerto. Es una de las combinaciones más interesantes para un viaje de cuatro días.

Vista de Tel Aviv. Foto ©AlvaroLaforet

He recorrido lugares muy especiales por todo el mundo, donde he vivido vivencias emocionantes. Jerusalén es una de estas ciudades que me tocó el alma. Independientemente seas religioso o no, la espiritualidad se siente en sus calles, en sus edificios milenarios y sus templos. Personas devotas de todo el mundo viajan cada año para encontrar una respuesta a su fe.

El Mar Muerto.

¿Os imagináis estar a 430 metros bajo el nivel del mar? Este gran lago salado de 80 kilómetros de largo y 16 de ancho se caracteriza por su alta salinidad. La gran abundancia de minerales se debe a que en el Mar Muerto no hay salida. Sus aguas son templadas, oscilan entre 25 a 35 grados según la época del año. Desde mi punto de vista, el Mar Muerto tiene dos razones para hacer un alto en el camino a Jerusalén. La primera es porque en ningún otro lugar podrás flotar como aquí. Es una sensación muy curiosa, con lo que no intentes bucear porque no lo conseguirás. Por otra parte, si eres adicto a los selfies, sé creativo y original antes de subir la típica foto en Instagram leyendo una revista en medio del agua, tus seguidores te lo agradecerán.

La segunda razón y no menos importante por la cual creo que hay que visitar este precioso lugar son sus vistas desde lo alto de la carretera que lleva a la Ciudad Santa. Tendrás una perspectiva de la inmensidad del lugar así como unas bonitas vistas de la costa jordana.

Vista desde Masada. Foto ©AlvaroLaforet

Masada.

Muy cerca del Mar Muerto se encuentra Masada. Es uno de los enclaves naturales más alucinantes del país. Su conjunto de palacios y murallas situado a 400 metros sobre el nivel del Mar Muerto, se asienta en la cima de una montaña en el desierto de Judea. Se puede acceder en teleférico o subir caminando.

Masada fue la última fortaleza que resistió a la invasión romana. Para poder tomarla, necesitaron ocho campamentos y más de siete meses. Cuenta la leyenda, que los habitantes de Masada prefirieron morir a  tener que humillarse ante los romanos. Como en la ley judía prohíbe el suicidio, sortearon a diez hombres que dieron muerte al resto. Al final quedó uno solo que sí tuvo que suicidarse. Al día siguiente cuando entraron los soldados romanos, se encontraron casi un millar de cadáveres. Habían quemado previamente todos los víveres para no alimentar a las tropas invasoras.

Jerusalén.

Jerusalén es el lugar más sagrado para las tres religiones monoteístas que millones de creyentes profesan. Si tienes pensado pasar un par de días en la Ciudad Santa, tendrías que visitar, al menos, algunos puntos claves para entender la ciudad. En primer lugar, te recomiendo visitar el Monte de los Olivos, ubicado en el valle de Kidrón. Desde allí, además de la gran carga histórica y religiosa, contemplarás una de las vistas más bonitas a la ciudad.

Monte de los Olivos. Foto ©AlvaroLaforet

En la Biblia se recogen muchos momentos históricos como está escrito en el Libro de Zacarías, que describe que en el Monte de los Olivos será el lugar desde el que Dios comenzará a redimir a los muertos al final de los tiempos. Por eso hay un gran cementerio judío, con más de 150.000 tumbas. Otro de los hitos importantes en este lugar fue porque Jesús, fue arrestado.

Lo más impresionante de Jerusalén es que en cada rincón de la ciudad tienes un hecho histórico que creyente o no, se debe conocer porque es parte de la historia de la humanidad. Otro de los lugares más populares y a la vez más energéticos del mundo, es el Muro de las Lamentaciones, es un espacio lleno de magia que te envuelve y conmueve. En hebreo significa el “muro occidental” del Templo de Jerusalén y para los judíos es el lugar más sagrado del judaísmo.

¿Sabes por qué se llama el mundo de las lamentaciones?

El muro occidental se popularizó como Muro de las Lamentaciones porque los viajeros que pasaban por ese lugar, veían a los judíos rezar de una forma que parecía que se lamentaban.

Muro de las Lamentaciones. Foto ©AlvaroLaforet

Para los cristianos más devotos, es imprescindible pasear por el antiguo Jerusalén y pararse en los 14 puntos de la Vía Dolorosa. Para la cristiandad estos lugares son tan importantes porque fue en ellos donde Jesús fue condenado hasta ser crucificado.

En el último punto, se haya la iglesia del Santo Sepulcro donde diversas confesiones cristianas custodian el lugar donde murió Jesucristo y según los Evangelios ascendió al tercer día. Esta iglesia se encuentra en el Monte Calvario y es el lugar más sagrado para los cristianos. La magia que envuelve la iglesia se palpa en un ambiente de espiritualidad. Mareas de personas, algunos con lágrimas en los ojos, sienten la fuerza del entorno. La iglesia alberga numerosas capillas, pero las más impresionantes son la capilla de Santa Elena, la capilla del Santísimo y la capilla de los Longinos.

Santo Sepulcro. Foto ©AlvaroLaforet

Aunque no se puede entrar sino eres musulmán, desde lo lejos se puede apreciar el monumento islámico llamada la Cúpula Dorada o el Domo de la Roca. Este lugar es sagrado para los judíos porque creen que fue allí donde Abraham hizo el sacrificio de su hijo Isaac. Para los musulmanes, también es sagrado porque dicen que fue en este punto donde Mahoma subió a los cielos acompañado con el Ángel Gabriel.

La noche en Jerusalén

No todo es historia en esta hermosa ciudad. Tanto durante el día como la noche, Jerusalén tiene una gran vida. Mercadillos, zocos y barrios multiculturales que hacen que esta ciudad sea muy alegre.

Jerusalén. Foto ©AlvaroLaforet

La noche en Jerusalén puede ser muy divertida. Si buscas un buen plan te recomiendo visitar la plaza de Zion. Tiene una gran zona peatonal con bares y restaurantes. Si quieres algo más alternativo, tienes el mercado Mahane Yehuda. Durante la mañana es un mercado muy activo pero cuando llega la noche la gente joven llena los bares y restaurantes. Jerusalén es una ciudad donde vienen a tocar muchos artistas noveles, por eso encontrarás por toda la ciudad multitud de locales con música en vivo donde improvisan durante toda la noche.

 

Videos sobre el viaje

Pride of Tel Aviv

 

Camino a Jerusalén