BIENVENIDOS AL PARAÍSO.

Bienve- nidos a Tenerife. La isla más grande del archipiélago canario –2.057 kilómetros cuadrados– lo tiene todo: naturaleza, sol, playas, oferta de ocio y gente ama- ble. A tan solo tres horas en avión de cualquier aeropuerto catalán, la isla es a la vez el monte más verde y el desier- to más bello; es nieve en el Teide y are- na de playa; es el bullicio de sus ciuda- des y la tranquilidad de sus pueblos. Santa Cruz y La Laguna son los dos grandes núcleos urbanos de la isla. La primera es la capital; la segunda, patri- monio mundial de la humanidad por la Unesco. Dos ciudades en una. En ellas se puede encontrar desde el último gri- to de la marca más glamurosa de per- fumes, hasta lo más novedoso en elec- trónica, moda, complementos, etcétera. Calles comerciales junto a edificios his- tóricos y vanguardistas, gastronomía típica y oferta de ocio sin límite son ele- mentos más que suficientes para con- jurar el aburrimiento. Más al norte, la ciudad turística de Puerto de la Cruz no ha perdido el sa- bor marinero de sus orígenes. Sus múl- tiples hoteles, una temperatura que, de bables montes de pino canario o los ca- si mágicos bosques de frondosa lau- risilva (reliquia de la era terciaria). Tenerife es una isla en la que es di- fícil no encontrar un deporte que prac- ticar. Para jugar al golf basta con elegir entre alguno de los ocho campos que hay en la isla. El mar y las innumerables playas repartidas por la costa, ya sean de brillante arena rubia o de arena vol- cánica negra y callaos, permiten prac- ticar toda clase de deportes náuticos, como el windsurf, la vela, el kitesurf, el submarinismo…

LUGAR DE CONTRASTES

En el sur, este pequeño continente de contrastes donde el sol reina 365 días al año, es una inmensa exposición de lugares para elegir pasar las vacacio- nes. Exclusividad en Costa Adeje, o ani- mación y diversión en Playa de las Américas; mezcla de pueblo marinero y atractivos turísticos en Playa de los Cristianos, o tranquilidad en Puerto Santiago. Y relajación en alguno de los spa que alberga esta parte de la isla, en los que olvidarse de los ajetreos de la gran ciudad y del trabajo es tan sen- cillo como decidirse entre envolverse en chocolate, recibir masajes orienta- tan suave, parece acariciar la piel, y pai- sajes y puestas de sol diferentes cada día son algunas de sus credenciales. La señorial La Orotava, con sus edifi- cios históricos y tradiciones, y Los Rea- lejos, regado de plataneras y palmeras, conforman –junto a Puerto de la Cruz– el Valle de La Orotava, que ya maravi- lló al explorador Alexander von Hum- boldt hace 200 años.

 Santa Cruz y La Laguna son los dos grandes núcleos urbanos

TRADICIÓN Y NATURALEZA

 Igual de impactante es Isla Baja, un tro- zo de tradición y naturaleza situado en la parte más occidental del norte de Te- nerife. Garachico, El Tanque, Los Si- los y Buenavista del Norte componen lo que se llama El Secreto de Tenerife. Fiestas populares, deportes al aire libre –como senderismo o parapente, entre otros– y alojamientos rurales aguardan a los que deseen conocer auténticos pueblos canarios fuera de los circuitos turísticos tradicionales. Aunque las posibilidades de ser uno con la naturaleza se encuentran por to- da la isla, que cuenta con medio cen- tenar de espacios naturales protegidos que pueden ser conocidos a pie, en bi- cicleta o a caballo. Y donde es posible escoger, por ejemplo, entre los inacales, o disfrutar de una agradable sesión de hidroterapia. No es posible abandonar Tenerife sin visitar el Parque Nacional del Teide, de- clarado patrimonio de la humanidad por la Unesco. En invierno, la nieve lo pin- ta de blanco, el mismo color de las nu- bes con las que juega a 3.718 metros de altura. En verano es de los mil tonos del ocre de la lava y la tierra. Una gastronomía que conjuga los tra- dicionales platos canarios con una co- cina internacional completa unas vaca- ciones para disfrutarlas con amigos o con la familia. Solo hay que hacer la ma- leta y llenarla de sueños.

 

TEXTO SILVIA BLANCOI