NO NOS PENSEMOS que es una moda pasajera o un capricho de los bolsillos acomodados del momento. La existencia de balnearios y centros termales en Catalunya se remonta a la época de los romanos (Caldes de Malavella, Caldes de Montbui, Arties…), cuando su dominio de la construcción y las terapias medicinales hizo posible que desarrollaran eficientes equipamientos alrededor del aprovechamiento de las aguas con finalidades terapéuticas y de diversión. Según los responsables de la asociación Balnearia, actualmente son 18 los que están en funcionamiento, aunque se prevé que en varios años se alcancen los 22. Uno de los más destacados es el de Caldes de Boí, que dispone de 37 manantiales diferentes de diversa composición y temperatura: aguas de mineralización débil, alcalinas, cloruradas, sulfatadas, fluoradas, bicarbonatadas sódicas, blandas, frías e hipertermales. El balneario Vichy Catalán, abierto todo el año, destaca por su amplia oferta de técnicas de tratamiento, que van desde los baños, chorros y duchas a presión, la piscina termal con chorros a presión o la ducha masaje, hasta los baños termales de vapor o las inhalaciones. Si uno se desplaza hasta Montbrió puede disfrutar de un precioso balneario con frondosos jardines, centro de convenciones e incluso cuatro campos de golf. Estas instalaciones están especialmente pensadas para las personas que sufren de afecciones reumáticas y del aparato locomotor, sistema circulatorio y respiratorio.

TRATAMIENTOS ESTÉTICOS

Pero más allá de la salud física, muchas estaciones catalanas están tratando de dar un paso más, e incorporar servicios que buscan la satisfacción de uno mismo con su cuerpo. Así, por ejemplo, las Termes La Garriga realizan tratamientos que denominan de puesta en forma, antiestrés, adelgazamiento, belleza o médico-estéticos. Finalmente, la oferta de balnearios catalanes incluye muchas de las nuevas técnicas relacionadas con el bienestar, como la fangoterapia, la electroterapia, la presoterapia, la chocolaterapia, la laserterapia, la termoterapia, la fototerapia o las aplicaciones de algas. Ahora sólo hace falta que el usuario sepa valorar las sutiles diferencias.