EN LOS PAÍSES mediterráneos, en invierno hace frío, pero no deja de ser bastante light. Quien realmente quiera comprobar su auténtico significado debe mirar hacia el norte. Finlandia, por ejemplo. Durante esta estación, y hasta mediados de abril, todo el país está cubierto de nieve y sumido de pleno en la época de penumbra, con muy pocas horas de sol al día. Eso no quiere decir, sin embargo, que la Navidad sea más triste. Al contrario, porque los finlandeses utilizan todo lo que tienen a su alcance para iluminar sus casas con colores, velas, luces y antorchas, lo que ayuda a crear un ambiente especial y distinto.

En las zonas rurales y estaciones invernales se puede cruzar el paisaje helado gracias a excursiones en motos de nieve, trineos tirados por perros o incluso por renos. Eso sí, fundamental llevar una vestimenta adecuada, para no quedarse congelado en el intento. Para completar la estampa, uno se puede alojar en una típica cabaña de madera. La población de Kirkenes ofrece la opción de dormir en un hotel de nieve a temperaturas bajo cero.

En la capital, Helsinki, el frío se combate con una mayor vida social. En diciembre es cuando los bares y cafeterías están más llenos, ya que familiares y amigos se reúnen para tomar un chocolate caliente o celebrar fiestas que se alargan durante toda la noche, y eso que es larguísima