POR CIEN YENES:

visitas obligadas en la ciudad de Tokio. Por ejemplo, un combate de sumo. Más ceremonioso y gimnástico de lo que se cree, este es un espectáculo obligatorio si se visita la ciu- dad en temporada de torneos (enero, mayo o septiembre). Relacionado con los ritos propios del sintoísmo, este de- porte se originó hace dos mil años, aun- que hasta el siglo XVII no se hizo popu- lar. Los torneos (o basho) tienen lugar en el pabellón deportivo Ryogoku Ko- kugikan, donde conviene ocupar un pal- co para cuatro, que incluye un servicio de comida y té atendido por camareros vestidos con happi y sandalias de paja. De un show a otro, también protago- nizado por hombres, aunque en este ca- so vestidos de mujer y maquillados. Mo- vimientos gráciles y escenografía elabo- rada son otras de las características del colorido kabuki, una de las artes inter- pretativas más accesibles para los no japoneses. Las actuaciones van acom- pañadas por un shamisen (laúd de tres cuerdas), una flauta y un tambor llama- do nagauta. El mejor lugar para ver ka- buki en Tokio es el venerable Kabuki-za, en Ginza.

Pero las actuaciones consti- tuyen un maratón de cuatro o cinco ho- ras de duración. Así que lo mejor será aprovechar el descanso entre actos pa- ra adquirir bento, una caja de comida para llevar. Tercera propuesta: madrugón para ver, antes del amanecer, la llegada de producto a la lonja de Tsukiji y asistir a la subasta al por mayor. Antes de con- vertirse en un plato de sashimi, una gran parte del pescado y marisco de Tokio pasa por aquí, donde los trabajadores se agitan y gritan, cortan grandes blo- ques de hielo y transportan de un lado a otro enormes cantidades de atún. No menos interesante –algunos di- rían frickie– es la incursión en el ago- biante Akihabara, también conocido co- mo Denki-gai (ciudad electrónica) o Aki- ba. Sería algo similar al mercado asiá- tico más desenfrenado, pero en lugar de vender frutas se comercia con tec- nología. Actualmente, está volcado en el próspero mercado de juegos y man- ga, con especial acento en los conteni- dos pornográficos.

Seguidamente, algo menos carnal: Meiji-jingu, el templo shinto más esplén- dido de Tokio. Pasando bajo las torii (puertas), uno se adentra en los silen- ciosos jardines hasta llegar al simbólico dominio de los kami (dioses). El santua- rio se terminó de construir en 1920 en honor al emperador Meiji y la empera- triz Shoken, bajo cuyo mandato Japón dejó de estar aislado al mundo exterior. Desafortunadamente, fue destruido en la segunda guerra mundial, pero en 1958 se volvió a levantar cerca de Yo- yogi-koen. Y alguna propuesta nocturna. Resis- tiendo tenazmente a la sombra de los rascacielos que lo rodean, las angostas calles del Goleen Gai son una anomalía rebelde en una ciudad completamente obsesionada con convertir lo viejo en nuevo. A medida que los antiguos pro- pietarios se jubilan, los minúsculos y ex- céntricos bares son tomados por nue- vas generaciones que los reconvierten con un nuevo estilo creativo, pero con- servando su carácter de antro de barrio.

Finalmente, para encontrar cultura jo- ven en la ciudad basta con tomar cual- quiera de las seis calles que confluyen en el cruce de Shibuya. Este es el lugar donde miran y compran las chicas gya- ru –identificables por el bronceado ar- tificial, los peinados exagerados y la sombra de ojos blanca– y sus homólo- gos masculinos, que pasean en tropel por Center-gai y los grandes almacenes. Campana y se acabó. Siete respues- tas acertadas, a cien yenes cada una, hacen un total de 700 yenes. Suficien- te para un menú estándar en la capital japonesa. Buen provecho.

TEXTO DARÍO REINAI

Próximas citas DHina Matsuri (Día de las Niñas).

 El 3 de marzo se celebra un festival cerca de Azumabashi durante el cual se exhiben muñecas hina (prince- sas) en casas y espacios públicos. DTokio Internacional Anime Fair. A finales de marzo o principios de abril se lleva a cabo una feria de in- tercambio en el centro Tokio Sight para aficionados y profesionales del anime. DHanami. A finales de marzo y prin- cipios de abril, tienen lugar fiestas hanami para contemplar los cerezos en flor. Se celebran día y noche en parques de toda la ciudad. DArt Fair Tokio. Con sede en el apropiado e innovador Foro Interna- cional de Tokio, esta joven feria de muestras alberga arte vanguardista de Japón, Asia y otros lugares. Ar- tistas y coleccionistas se encuentran a mediados de abril.