SIN TIEMPO que perder, el Trenhotel Pau Casals de Elipsos se desliza desde Barcelona con la vista puesta en Zúrich. Aunque sería más literario, no hay traqueteo alguno y la mayor parte de viajeros descansan sin que ningún ruido les estorbe en sus cabinas. Seguramente, ninguno de ellos desembarcará acompañado por los crujidos de su espalda, ya que los compartimentos incorporan camas o asientos super-reclinables. De esta forma, la empresa consigue combinar los servicios de un tren con los de un hotel y ofrecer un trayecto nocturno que garantiza la llegada al punto de destino nada más abrir los ojos tras un noche de descanso. Elipsos gestiona cuatro trayectos, tres que conectan Barcelona con París, Milán o Zúrich, con sus respectivos destinos intermedios, y uno que sale desde Madrid y tiene como destino final la capital francesa. A bordo, los viajeros disponen de toda clase de atenciones. El nivel de confort de la Gran Clase da derecho a todos los servicios incluidos en el trenhotel e incluye cabina doble con lavabo y ducha, cena a la carta y desayuno. A partir de esta modalidad, distintas tarifas se amoldan a todos los bolsillos, con la particularidad que la más económica ofrece un grado de comodidad comparable a una Business Class gracias a sus asientos super-reclinables, pero con un precio mucho más asequible.

PUNTOS COMUNES
Tan importantes como las cabinas dobles o con un máximo de cuatro camas, que se pueden reservar en su totalidad y se convierten en ideales para familias y amigos, son las zonas comunes del trenhotel, lideradas por la cafetería, donde los kilómetros pasan como si nada gracias a un refresco, un aperitivo, un brindis o una historia compartida. A la hora de la cena, la actividad se traslada al restaurante, que aporta una variada carta de platos que se cocinan al momento, acompañados por una cuidada selección de vinos. Todo esto hace que el Trenhotel Elipsos se convierta en la mejor opción para llegar descansado al lugar de destino, sin perder el tiempo ni noches de hotel, así como para los viajes de empresa e incentivos o las vacaciones de estudiantes y grupos de amigos. La noche es joven y promete, comienza en el bar y sigue en el restaurante o con una comida fría en la cabina. Luego, las camas de los compartimentos permitirán disfrutar de una buena noche, algo poco probable en los rígidos asientos de un autocar o de un avión en clase turista. A la mañana siguiente, un buen desayuno y a comenzar una jornada de descubrimientos, ya sea en Zúrich o París, Disneyland o Futuroscope, Milán o los Alpes suizos. Los horarios y tarifas se encuentran en la página web de la compañía (www.elipsos. com) donde también se pueden consultar las ofertas y descuentos.