A una hora de Montpellier y a tan solo tres o cuatro horas de Catalunya, cambiar de aires está más que garantizado. Millau Grands Causses (Midi-Pyrénées) es un destino de estilo y de prestigio que destaca por su proximidad y su gran variedad y calidad de actividades de ocio. Arte, cultura, moda, gastronomía, naturaleza y deporte conforman un programa turístico excepcional, ideal para todo tipo de público.

La Meseta de las Causses y las montañas de Cévennes son una obra conjunta del hombre y de la naturaleza, unos territorios transformados primero a través de la caza y la colecta y más tarde de la ganadería y la agricultura. El pastoreo ha dejado su impronta en los paisajes y la arquitectura. Los pastores domaron esta naturaleza salvaje y desértica. Las casas y apriscos de piedras abovedadas con tejados de laja, las lavognes –abrevaderos tradicionales para los rebaños–, las minúsculas cabañas de los pastores, las bodegas trogloditas donde se almacena el vino y el queso…, son testimonios de esta historia a descubrir recorriendo las Grands Causses, en coche, en bicicleta, a pie, a caballo o acompañado por un burro de carga.

Millau, puerta de entrada a las Causses y Cévennes, acoge el Parque Natural Regional de Grands Causses, uno de los mayores de Francia, creado en 1995 y que cubre el sur del Aveyron. Escasas son las localidades dentro del parque, que ofrece una naturaleza al alcance de la mano, testigo excepcional de la calidad de este territorio preservado.

El agua ha esculpido el paisaje de las Grands Causses. Bajo la acción de la erosión nacieron las gargantas del Tarn, del Jonte y del Dourbie, una trilogía de cañones excepcionales. El agua también ha creado cientos de cavidades abiertas: cuevas, simas, pozos… Entre ellos, la Sima Armand, una sala única y mágica 100 metros bajo tierra (acceso en funicular), tan grande que podría albergar la catedral de Notre Dame de París.

En el centro de la cueva, un bosque virgen de cerca de 500 estalactitas y estalagmitas, entre ellas la más alta del mundo (30 metros). Coliflor, palmera, pavo, tapices, medusa, son los nombres mágicos de estas concreciones fantasmagóricas (visitas guiadas en español).

Montpellier-le-Vieux es un universo insólito de rocas de formas extrañas a recorrer a pie en cinco paseos familiares o en trenecito en un circuito especial (acceso para las personas con movilidad reducida). Los más deportistas podrán descubrir este enclave a través de una vía ferrata (dos recorridos, uno para adultos y otro para niños).

Actividades deportivas. Millau es una de las capitales de las actividades en plena naturaleza. Es un terreno de juegos inagotable para practicar senderismo, bicicleta de montaña, parapente, escalada, espeleología, vía ferrata, kayak, canyoning… Tres áreas de despegue, 400 kilómetros de pistas para bicicleta de montaña, 1.000 grandes vías de escalada, cientos de simas, tres grandes ríos de aguas cristalinas, 3.000 kilómetros de caminos señalizados para senderismo…, permiten descargar adrenalina a tope para todos los niveles.

Sobrevolar en parapente el viaducto de Millau y las gargantas del Tarn aterrizando a unos metros de las primeras terrazas de los bares; hacer puentismo desde lo alto de acantilados puros y rectilíneos, con el agua cristalina del Tarn en la punta de los dedos; descenso en familia en canoa por el más profundo de los cañones de las gargantas del Tarn o del Dourbie, y los numerosos recorridos de aventura en los árboles o las rocas –tirolinas, redes, puentes– descubren la naturaleza de una forma lúdica.

Alta costura y oficios artesanos. En Millau pervive una especialidad desde hace siglos: el trabajo de la piel, del cuero y de la guantería. Desde la edad media, la cría de ovejas para la producción de leche y la fabricación de queso de Roquefort ha permitido de forma paralela el desarrollo del trabajo de la piel y sobre todo la piel de cordero. Aun hoy, en Millau unas manos habilidosas confeccionan siguiendo las técnicas tradicionales los guantes para las principales marcas de alta costura: Dior, Chanel, Vuitton… Las estrellas del mundo entero llevan los guantes fabricados por los artesanos de Millau: Kylie Minogue, Madonna o Sharon Stone. Este universo del lujo y de la moda puede descubrirse durante todo el año en los numerosos talleres de la localidad.

Un bello ejemplo de este éxito se encuentra en la Manufactura de Guantes Causse. Recientemente incluida en el Inventario de Oficios Artesanos de la Unesco, con el distintivo de Empresa del Patrimonio Vivo, la guantería está abierta al público todo el año. Ofrece un museo, talleres de confección en actividad, presentación de las colecciones de la casa, exposiciones temporales, una tienda… Los célebres mitones del diseñador Karl Lagerfeld están firmados por la Manufactura de Guantes Causse.

Esta fama ha generado en la ciudad un gran dinamismo alrededor de todas las especialidades artesanas: cuero, madera, cobre, materiales de recuperación, hierro… Numerosos artesanos se han establecido en Millau y abren al público sus talleres para hacer descubrir al mayor número de personas su oficio. Cada taller, cada artesano y cada materia tiene su historia y la de Millau está hoy vinculada a ellos gracias al distintivo de Ciudad y Oficios del Arte. El Espacio de los Oficios de Arte, en el centro antiguo, es un lugar único que propone una exposición permanente de las creaciones de artesanos de la ciudad y acoge todo el año exposiciones temporales sobre los oficios artesanos (documentación disponible en la Oficina de Turismo de Millau Grands Causses).

Millau recibió en 2010 el distintivo Ciudad de Arte y de Historia que reconoce un patrimonio cultural, histórico y arquitectónico singular. Un circuito a pie de una hora y 30 minutos permite visitar libremente la ciudad para descubrir todos los testimonios de su larga y rica historia: el barrio de los artesanos del cuero, el mercado centenario de metal, réplica del Pabellón Baltard de París, la torre medieval del campanario, las callejuelas medievales, el Museo de Millau… A partir del mes de abril, se ofrece toda una gama de visitas: generales, nocturnas comentadas, temáticas, gastronómicas, a pie o en bicicleta (consultar programa).

Los pueblecitos con carácter alrededor de la ciudad tampoco se quedan atrás con Monumento en fiesta, un concepto original para descubrir un lugar natural o arquitectónico único a través de una minivisita guiada seguida de un concierto y, para terminar, un pequeño aperitivo de degustación de los productos de la tierra. ¡Un placer para la vista, el oído y el paladar!

Pecados de glotonería. El alma campesina de Millau y de Grands Causses, sencilla y generosa, se plasma hoy en la gastronomía y tienta al visitante con numerosos pecados de glotonería: charcutería (salchicha en aceite, terrina de cereza), carne de cordero, plantas aromáticas y licores de plantas silvestres, vinos con DO de Côtes de Millau, quesos de Roquefort o Pérails, pasteles asados, fouace (postre típico)… ¡El gusto por las cosas sencillas!

Los restaurantes y posadas de Millau Grands Causses sirven alguna de estas especialidades pero lo mejor es visitar el mercado de Millau, todos los miércoles y viernes por la mañana, situado en pleno corazón de la localidad, alrededor del mercado cubierto. Y en verano, los pueblecitos de las Gargantas y de las Causses también proponen su mercado, por la mañana o por la noche. ¡Directo del productor al consumidor!

Una especialidad secular pero todavía desconocida: la cereza. Desde la simple fruta que se come directamente del árbol al aperitivo de cereza pasando por la tisana de hojas de cereza o las cerezas al vinagre, abundan las especialidades realizadas a partir de esta fruta emblemática comúnmente denominada el oro rojo del valle del Tarn. La Casa de la Cereza propone al visitante un descubrimiento lúdico de la cereza y del trabajo de los arboricultores. Sin olvidar un paseo en la naturaleza en el huerto conservatorio, si es posible en primavera, cuando el valle se viste con el blanco de las flores de los cerezos.

Novedad. El 1 de junio se inaugura el Comptoir Paysan. La ambición del proyecto está claramente definida: agrupar las cooperativas vinícolas y frutales del valle del Tarn y reunir todas las producciones en un único lugar. Nada menos que 1.200 metros cuadrados dedicados por entero a la gastronomía del valle. Más de 50 proveedores ofrecerán a los consumidores un amplio abanico de artículos y se encargarán de promocionar los productos locales, de una gran diversidad de sabores. En primera línea y orgulloso de su reciente Denominación de Origen Controlado, el vino de Côtes de Millau. También se ofrecerá una visita a unas bodegas. Los arboricultores y hortelanos del valle ofrecerán productos biológicos o procedentes de la agricultura razonada, así como quesos, carnes, mieles… Un espacio dedicado a la degustación y a las actividades gastronómicas permitirá realizar una pausa en la ruta de las Gargantas del Tarn.

Texto Julio Maya