EL 1 DE SEPTIEMBRE de 1939 las primeras bombas de la Luftwaffe alemana devastaron Varsovia. Durante la ocupación nazi, casi el 85% de la capital de Polonia se vio reducida a escombros y más de 700.000 personas perdieron la vida. Pese al infierno provocado por el ejército de Hitler, la ciudad se recuperó relativamente pronto de las heridas sufridas por la segunda guerra mundial. Gracias al esfuerzo de toda la nación y al apoyo de las comunidades polacas en el extranjero, los preciosos castillos, monumentos, catedrales y edificios emblemáticos de Varsovia fueron meticulosamente restaurados. Precisamente los avatares de la historia constituyen uno de los principales atractivos de la capital polaca. El recorrido por la ciudad resume los acontecimientos más relevantes acaecidos en Varsovia, desde el triste episodio de la destrucción, pasando por la reconstrucción después de la guerra, hasta llegar al dinámico desarrollo de los últimos años, y también las diferentes épocas vividas en la Europa Central durante la segunda mitad del siglo XX. La visita al Museo Histórico de Varsovia es inexcusable. Solo así se puede entender la historia de la ciudad. Allí se exhibe una película que muestra la belleza de la capital antes de ser destruida por las tropas alemanas y también se aprecia el fuerte deseo de reconstrucción para superar la traumática experiencia. Tras visionar el filme, el viajero ya está preparado para comprender lo sucedido y recorrer las calles y los barrios varsovianos: el casco antiguo levantado desde cero a base de fotos antiguas y las pinturas de Bernardo Belotto Canaletto; la arquitectura de los años cincuenta, pleno estalinismo y arma de adoctrinamiento comunista; y los modernos rascacielos suspendidos alrededor del Palacio de Cultura y Ciencia tratando de restarle protagonismo al regalo de Stalin al pueblo de Varsovia. Pese a la relevancia arquitectónica de los monumentos, la capital de Polonia destaca también por otros aspectos. Por ejemplo, en su afán de unir el pasado con el presente, se acaba de poner la primera piedra para la construcción del Museo de los Judíos Polacos, delante del monumento a los héroes del gueto de Varsovia. La instalación no pretende convertirse en otro museo en recuerdo del Holocausto, sino en el testimonio de la aportación de los judíos y su cultura en la larga historia de más de 700 años en Polonia. Otro ejemplo de construir puentes entre capítulos históricos de la ciudad es el Museo de la Insurrección de Varsovia, el cual utiliza el lenguaje propio de la juventud para intentar acercar a los jóvenes polacos a los hechos históricos de 1944, un acontecimiento del que hasta hace poco no se podía hablar ni aprender en los libros de texto.

CENTRO CULTURAL

La música y la cultura son sendos reclamos turísticos de la capital polaca. Varsovia, como centro cultural y científico del país, alberga 18 facultades, y es sede de la Orquesta Filarmónica, el Gran Teatro de la Ópera y Ballet de estilo neoclásico, teatros, museos, bibliotecas y galerías de arte. Varsovia es una ciudad moderna que cultiva la buena música. En este sentido, es la anfitriona de eventos culturales de renombre internacional, como el Festival Internacional de Otoño de música contemporánea, el Concurso Internacional de Piano Frederic Chopin, y la Reunión Internacional de Jazz. Escuchar los conciertos de piano de la música de Chopin en los jardines Lazienki es una de las actividades más habituales en los turistas que acuden a la capital de Polonia. Aquellos que visiten la ciudad este verano tienen la oportunidad de disfrutar hasta finales de agosto de la 13ª edición del Festival Internacional de Jazz al aire libre en la ciudad vieja con la presencia de destacados intérpretes del jazz mundial (www.jazznastarowce.pl). Otra novedad turística es la tarjeta Varsovia. Por un precio de 10 euros (24 horas) o 17 euros (tres días) ofrece descuentos en 27 museos de la ciudad, restaurantes, pubs, y transporte urbano gratuito durante la validez de la tarjeta. La aerolínea Click Air opera vuelos directos a Varsovia desde Barcelona (www.clickair.com).