Eventos corporativos en Viena

La azarosa vida de Isabel de Wittelsbach, más conocida como Sissí, es el recurso fácil para referirse a Viena. Pero poco interés tendría la capital austriaca si, para atraer al turismo, solo pudiera recurrir a la biografía de una emperatriz del siglo XIX. Entre tanto palacete barroco, cuesta poner a la ciudad la etiqueta de moderna. Pero lo es, y mucho.

En su mismo centro, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se encuentra un ejemplo arquitectónico tan rompedor como criticado, por divorciarse de la estética urbana dominante. La Haas House, obra de Hans Hollein, podría clasificarse dentro de la corriente posmodernista. Al atravesar su puerta, el visitante entra en un mundo dominado por el caos y la imaginación, que crea una sensación de extraña pero agradable confusión.

Otra de las construcciones que confieren un aire futurista a la ciudad es la Torre del Danubio, pese a tener ya sus años (fue construida por el arquitecto Hannes Lintl en 1964). 252 metros de altura que atraen a unos 450.000 visitantes cada año, quienes buscan, sobre todo, subir hasta su terraza, desde donde se pueden divisar unos 80 kilómetros a la redonda.
Muy cerca se encuentra la sede de la ONU, que se eleva como emblema de la ciudad moderna y comprometida con el mundo. El conjunto, diseñado por el arquitecto austriaco Johann Staber, es un coloso de 180.000 metros cuadrados revestido de 70.000 metros cuadrados de metal y 63.000 de cristal. Desde el 23 de agosto de 1979, los tres edificios que lo componen albergan la representación de varias agencias internacionales como la Agencia de la Energía Atómica, la Comisión Social de Desarrollo de Asuntos Humanitarios o la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Comercial Internacional.

Viena para los ejecutivos

Viena es la ciudad con mejor calidad de vida urbana del mundo. Así lo afirmaba hace unos meses Mercer, la empresa estadounidense especializada en asesorar a las compañías en la relocalización de sus ejecutivos. Su privilegiada situación geográfica –en el centro de Europa–, su animada vida cultural o la elevada calidad del sector hotelero son tres de los muchos argumentos que podrían justificar este resultado. Servirían también para explicar por qué Viena está en los primeros puestos del mundo en la organización de congresos, ferias, viajes de incentivos y eventos profesionales.
De hecho, según las estadísticas publicadas por la Internacional Congress and Convention Association, en el 2008 Viena volvió a ser considerada, por cuarto año consecutivo, la mejor ciudad del mundo para acoger este tipo de eventos (comparte liderazgo con París).

Durante el 2008 se celebraron en la ciudad 703 congresos (472 de carácter internacional) y 2.556 eventos corporativos. Además, del total de pernoctaciones contabilizadas el año pasado, cerca de 1,3 millones se podían atribuir directamente a este motivo (un 12,3%). El gasto medio que hicieron los profesionales que visitaron la ciudad fue de 415 euros al día. Buenísimos resultados económicos que deben sumarse a las 13.000 personas que trabajaron en el sector en el 2008.

El calendario para el 2010 ya está al completo. Entre los congresos que se celebrarán en Viena el año que viene destacan la 18ª Conferencia Mundial sobre el Sida, que reunirá a unos 25.000 delegados; el Congreso Europeo de Radiología (se espera en torno a 18.000 personas) o la 35ª Asamblea General de la Unión Neocientífica Europea (con 9.000 participantes).

Viajar a Viena

Austrian Airlines tiene 14 vuelos semanales desde Barcelona a Viena (dos vuelos diarios, ambos en cooperación con Spanair). Austrian Airlines es la única aerolínea en ofrecer servicio de business class en vuelos directos a Viena.
Para más información:  www.austrianairlines.com