La provincia de Cáceres alberga algunos de los enclaves naturales más bellos y emblemáticos de la comunidad extremeña y que destacan por su gran interés turístico.

Texto J.M.

LOS ATRACTIVOS naturales, patrimoniales, culturales y gastronómicos de la provincia de Cáceres son innegables. Hace pocos días el Observatorio Turístico de Extremadura ha publicado los destinos turísticos más demandados en
esta región durante el tercer trimestre de este año. El espacio natural más visitado de Extremadura ha sido el más emblemático
de todos, el Parque Nacional de Monfragüe, por el que han pasado una cuarta parte de los turistas que han visitado la región durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2013. La Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos ha sido también un atractivo natural importante durante los meses estivales, puesto que ha recibido la visita del 11,4% del total de turistas.

Parques NaturalesEntre las zonas turísticas extremeñas más visitadas, destacan especialmente las situadas en el norte de la provincia cacereña: el Valle del Jerte, la más visitada con el 28,2% y su comarca hermana, La Vera, que recibió el 20,9% de turistas. También otras zonas turísticas cercanas han acogido un apreciable flujo de turistas durante el verano. Entre ellas destacan Las Hurdes (15,7%) o Sierra
de Gata (12,7%). Estos datos indican que la provincia de Cáceres aglutina los espacios naturales y las zonas turísticas con más atractivo de la región extremeña. Veamos dos ejemplos.

Parque Tajo Internacional
Se trata del primer Parque Natural Internacional de Europa que se sitúa en el espacio fronterizo con Portugal que forman el río Tajo y sus riberos, entre el embalse de Cedillo y la presa de Alcántara. Las elevadas pendientes caen hasta la misma orilla, salpicada de cantiles rocosos y una apretada vegetación mediterránea, favorables al asentamiento de importantes poblaciones
de fauna que se ha conservado hasta nuestros días: cigüeña negra, alimoche, águila perdicera y buitre leonado, entre otras. Desde 2006 es Parque Natural, con 25.000 hectáreas donde se aúna a la perfección naturaleza y cultura. De hecho, el puente romano de Alcántara y numerosas pinturas rupestres, así como dólmenes y menhires, se encuentran cerca de nidos de buitres negros o de
las sendas de ciervos, tejones y jinetas.

Geoparque Villuercas-Ibores-Jara
Esta ha sido la última figura de protección  en llegar a Extremadura. Tras un largo periodo de preparación, la Unesco
aceptó en septiembre de 2011 la inclusión de este singular y extenso territorio del sureste de la provincia de Cáceres
en la Red Europea de Geoparques. El único existente hoy en día en Extremadura abarca tres comarcas: Villuercas,
Ibores y La Jara. Suman más de 2.500 kilómetros cuadrados y 20 municipios. Destinado a preservar y dar a conocer
el patrimonio geológico, en un geoparque encontramos puntos de interés denominados Geositios, donde es posible
disfrutar de la belleza estética, rareza o valor científico de un lugar que también puede ser utilizado con fines educativos
y turísticos. En Villuercas-lbores-Jara se han descrito más de 40 Geositios, delimitados como tales por su riqueza
paleontológica, por sus pliegues y fallas, por sus formas erosivas y sedimentarias, por su pasado minero o por constituir
un monumento natural, como la Cueva de Castañar de Ibor.

Puntos fuertes. Las Villuercas y Los Ibores presentan un relieve distinto del existente en el resto de Extremadura.
Se trata del conocido como apalachense, por su similitud con los Apalaches norteamericanos. Está formado por una
sucesión de sierras y valles paralelos con una disposición noroeste-sureste, cuando la habitual de los sistemas montañosos
extremeños es este-oeste.

Parques Naturales 4Esta característica crea las llamadas sierras atrapanubes, que consiguen que las borrascas que entran desde el oeste descarguen sus aguas antes de abandonar Extremadura. Es la abundancia de precipitaciones, la poca transformación antrópica y el poseer alturas en torno a los 1.600 metros lo que hace posible que la vegetación sea uno de los platos fuertes de este territorio, posiblemente la mejor conservada de la región. Una especie carismática de esta riqueza vegetal es el loro (Prunus iusitánica), un árbol relicto de la era terciaria.

Entre la fauna, destacan especies rupícolas como el buitre leonado, el águila perdicera, el águila real, el halcón peregrino o el roquero rojo. Es interesante la abundante población de cigüeña negra que anida en los densos robledales de la zona. Debido a que se trata de una zona con relieve muy abrupto, poco transformada y con bajísimo nivel de tratamientos fitosanitarios, sus poblaciones de reptiles y anfibios son muy saludables, destacando también la diversidad de los invertebrados.

El geoparque alberga ocho centros de interpretación. Se recomienda iniciar la visita por el de la localidad de Cañamero,
donde también hay otro dedicado a la ZEPA Sierra de las Villuercas y Valle del Guadarranque. En Logrosán puede visitarse el centro de interpretación de la Mina de Constanza y en Castañar de Ibor el de la Cueva del Castañar.

+ www.turismocaceres.org