LAS 142.000 TONELADAS del Voyager of the Seas han puesto rumbo a Barce- lona. A partir del próximo mes de mayo, el barco iniciará cruceros semanales con escalas en diferentes puertos del Medite- rráneo occidental, y el de la capital cata- lana será el punto base de embarque. Con quince cubiertas y más de 300 me- tros de eslora, el viajero de los mares es uno de los barcos más grandes del mun- do y contiene unas instalaciones jamás vistas en alta mar. Entre todas ellas, des- taca su Royal Promenade, una calle inte- rior tan larga como dos campos de fút- bol, con una amplia oferta en restauración, entretenimiento y tiendas. El barco dispone de 1.557 camarotes y su capacidad total supera los 3.800 pa- sajeros, que son atendidos por una tripu- lación de más de 1.100 personas de ca- rácter internacional. El Voyager ofrece una amplia gama de opciones de alojamiento e incluye camarotes exteriores con vistas al paseo interior y suites con balcón, ex- teriores o interiores. Además, cuenta con la proporción más alta de espacio por pa- sajero en cualquier buque de crucero.

SIETE NOCHES

Durante sus siete noches de travesía, el barco tiene previsto visitar Marsella, Ville- franche (Niza), Livorno (Pisa y Florencia), Civitavecchia (Roma) y Nápoles, aunque contempla la posibilidad de combinar al- guno de estos puertos con Palermo, La Valetta y Palma de Mallorca. Mientras el pasajero permanezca a bor- do, las opciones de entretenimiento se su- ceden prácticamente las 24 horas al día, con una pared de escalada, pista de pa- tinaje sobre hielo, patinaje en línea, sola- rio, centro de gimnasia, spa, piscinas, ya- cuzis, casino y teatro. Además, el pasa- jero puede disfrutar de un insólito partido de golf o de unas canastas en una can- cha reglamentaria de baloncesto situada en pleno mar Mediterráneo. En cuanto a la gastronomía a bordo, la variedad y la calidad definen la oferta. Des- de las comidas al aire libre, pasando por el servicio de habitaciones disponible las 24 horas hasta la cocina exótica orien- tal. Otra opción es la comida rápida, o bien lo opuesto: una lujosa cena privada en el entorno íntimo de uno de los restauran- tes de especialidades del barco. En referencia a la diversión, los espec- táculos sobre hielo y las actuaciones al más puro estilo Broadway son sólo una muestra. Música en directo y funciones especiales con un reparto internacional de artistas se suceden durante todo el día y hasta altas horas de la noche.