LOS VIAJES A ZÚRICH están de moda: en los últimos tres años, las pernoctaciones de visitantes españoles han aumentado un 25%. Gracias a su carácter multicultural, esta ciudad suiza crea, asume y desarrolla nuevas modas y tendencias de modo rápido y sin complicaciones. Con impresionantes vistas sobre los Alpes nevados, esta atractiva metrópoli a orillas del lago ofrece a los visitantes una mezcla única: más de 50 museos y más de 100 galerías, tiendas de moda, la vida nocturna más animada de Suiza, piscinas en medio de la ciudad, 1.200 fuentes públicas, así como apetecibles rutas para practicar senderismo en el Uetliberg. Zúrich es como un menú para sibaritas: el secreto está en la calidad de los ingredientes. Por sexto año consecutivo, la asesoría Mercer la ha catalogado la ciudad con mejor calidad de vida del mundo. Los visitantes no solo aprecian su limpieza y seguridad, sino la diversidad cultural y gastronómica, así como sus espacios de esparcimiento muy cerca del perímetro urbano. Un 60% de la superficie de la ciudad son zonas verdes. No importa el lugar donde se encuentre, ya que en solo 10 minutos se llega al bosque.

CENIZA DE REVOLUCIONES

Zúrich no es solo la ciudad de las finanzas que muchos imaginan, sino también un refugio de artistas, políticos y escritores. Al menos así lo demuestra su historia: fue aquí donde Lenin y Trotski se instalaron algún tiempo para poner a punto su revolución; Hugo Ball proclamó el dadaísmo en el Cabaret Voltaire y Wagner, amenazado de cárcel en Dresde, buscó refugio en casa de la poetisa Mathilde Wesendonck para componer su Tristán e Isolda. Es en este cantón de Suiza donde reposan los restos de James Joyce, donde se publicó la primera revista gay y donde se fundó la primera empresa de coches compartidos. Ceniza de revoluciones que se respiran hoy día en Zúrich-West, la zona más alternativa y moderna de la ciudad. Un antiguo barrio industrial en plena transformación, encajonado entre el río Limmat, el puente de Europa y las vías del tren, y en el que cohabitan talleres de artistas, viviendas, edificios de oficinas, guarderías y escuelas de danza. Zúrich es hoy, junto con Nueva York y Londres, una plataforma del arte contemporáneo, considerándose el Kunsthaus como una de las primeras casas de Europa. La fábrica Roja, a orillas del lago de Zúrich, se ha convertido en uno de los lugares destacados y más representativos de la cultura alternativa: cuenta con una sala de exposiciones, un auditorio y un restaurante. El casco antiguo, con sus más de 2.000 años de historia, alberga tiendas con productos innovadores. Las tradiciones y las nuevas tendencias se conjugan una y otra vez. Y para combinar todos los lugares de interés, la ciudad más grande de Suiza ofrece la red ciudadana de transporte público más densa del mundo, lo que posibilita trasladarse de un sitio a otro en un abrir y cerrar de ojos. Aunque la mejor forma de moverse por ella es, sin duda, a lomos de una bicicleta.