BERLÍN ES UNA DE LAS CIUDADES

europeas más cargadas de historia. Su división a partir de 1945, claramente re- flejada en el muro que separaba el este del oeste y en la puerta de Brandenbur- go, que constituía el único camino de pa- so entre las dos zonas, marcó la historia de la ciudad durante la segunda mitad del siglo XX. El derribo de aquel muro marcó un hito que no solo cambió el devenir de la ciudad sino de todo el mundo. Hoy, con- vertida de nuevo en la capital de la reu- nificada Alemania, Berlín es una ciudad en auge, una urbe pletórica de vida, un en- clave que se ha convertido en cita obli- gada de miles de turistas y, sobre todo, un centro cultural de primer orden. Prueba irrefutable de esta última afirma- ción son sus 175 museos y las coleccio- nes históricas, artísticas y científicas que albergan, así como las innumerables ga- lerías que proliferan en el barrio Prenzlauer Berg y, sobre todo, la llamada Isla de los Museos, declarada patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco. La Isla de los Museos es tanto una obra de arte integral como una herencia cultu- ral única. Porque nada menos que cinco significativos museos conforman, en pa- labras de los expertos, un “heterogéneo pero armónico conjunto” que se levanta a orillas del río Spree. Se trata del Mu- seo Antiguo, el Museo Nuevo, la Antigua Galería Nacional, el Museo de Pérgamo y el Museo Bode.

El Museo Antiguo contiene colecciones de antigüedades, esculturas y arte egip- cio, y papiros. El Nuevo Museo, que se halla en plena restauración, acoge, entre otras, diversas colecciones de carácter prehistórico y protohistórico. Por su par- te, la Antigua Galería Nacional contiene una de las mayores colecciones de pin- tura y escultura del siglo XIX. Mención aparte merecen los otros dos: el de Pér- gamo y el Bode. EL

MUSEO DE PÉRGAMO

El Museo de Pérgamo, construido en 1930 y actualmente en vías de restauración pa- ra acoger nuevas colecciones de arte an- tiguo, es en gran parte fruto de la inten- sa actividad de los arqueólogos alemanes durante muchas décadas y en muy nu- merosos países. Dividido en varias colec- ciones, en el museo destacan obras de tanta importancia como el imponente al- tar griego de Pérgamo, que se levantaba en la ciudad del mismo nombre en la ac- tual Turquía, estaba dedicado a Zeus y fue construido en el siglo segundo antes de Cristo. Junto al mismo es posible con- templar también la Puerta del Mercado de Milet, de la época romana. En el la colección o Museo de Arte Is- lámico destacan la fachada Mschatt, la sala de Alepo y otras piezas d artesanía del mundo islámico. seo del Próximo Oriente, merec especial la Puerta de Ishtar, qu parte de la Babilonia del siglo mo numerosas piezas sumeri nicas y asirias.

 EL MUSEO BODE

El pasado 17 de octubre se in cialmente la restauración total Bode que tiene su sede en un e barroco cuya cúpula parece c Spree. En su interior, las 66 sal seo acogen una importantísima de pinturas y de esculturas q desde la antigüedad hasta el s que incluye esculturas mediev centistas y barrocas, retablos Media y pintura flamenca. Su de numismática es una de las más notables del mundo. +la oferta Una tarjeta muy ventajosa Si se viaja a Berlín con el propósi- to de conocer sus museos, lo i- deal es adquirir el abono creado al efecto y que tiene una duración de tres días. Su importe es de 15 eu- ros, aunque existe una tarifa re- ducida de 7,5 euros.

La tarjera da acceso a museos tales como Pér- gamo, Bode, Antigua Galería Na- cional, iglesia Friederichswerder, antigua estación Hamurger Bahn- hof, Biblioteca de Arte, Nueva Ga- lería Nacional, Egipcio, Galería del Romanticismo, Etnológico, de Cul- turas europeas y otros muchos.

 

TEXTO ENRIQUE ROS