SOBRE UNA MOLE

de 114.000 toneladas y 290 metros de eslora, junto a 3.779 pasajeros más y en uno cualquiera de los 1.500 camarotes del Costa Serena, uno podría sentirse ninguneado. Pero no. El trato exclusivo y personalizado se saborea a través de un té de frutas y tras un renovador ma- saje libanés en el spa Samsara, más de 2.000 metros cuadrados de junco, algodón y aceites aromáticos. Es delicadeza; es familiaridad, intimidad y cortesía. Igual sucede sentado a la mesa del restaurante Samsara, que ofrece menús pensados con criterios sa- ludables, o el Club Bacco: el restaurante a la carta del Costa Serena deleita con menús diseñados especial- mente por Ettore Bocchia, chef ejecutivo en el Grand Hotel Villa Serbelloni de Bellagio y estrella Michelin. Y eso no está al alcance de cualquier paladar.

Así que de ninguneados, nada. Tras llenar el buche, el camino hasta la habitación es espectáculo en sí mismo. Los interiores del barco han sido diseñados por el brillante arquitecto Joe Farcus y recurren a la mi tología griega y romana, con una cla- ra predilección por las luces de neón y las superficies metalizadas. Esa es también la temática de muchas de las obras de arte a bordo: 5.990 trabajos –440 de ellos originales– creados por 34 artistas internacionales. Un trozo de museo en cada esquina, junto a las tiendas, la sala de juegos, el teatro, el gimnasio o la discoteca. Entre estas obras destacan 16 trajes esculpidos, representando a un grupo de divini- dades mitológicas grecorromanas, que cuelgan de las paredes del vestíbulo del Panteón, en una reinterpretación romana del estilo barroco.

 PROGRAMA ABIERTO

 Antes de vivir la experiencia, la idea de viajar en crucero puede despertar cier- to rechazo. Muchas horas rodeados de agua. Pero la sensación de encajonamiento es cercana al imposible. El barco está pensado para no dar ca- bida al aburrimiento. A ello colabora la música en directo de los pianos o los violines, el simulador de carreras Grand Prix, el área de conexión a internet o las cuatro piscinas, dos de ellas equi- padas con techo de cristal retráctil y una con una pantalla de vídeo de 18 metros cuadrados. Para disfrutar de los mejores espectáculos audiovisuales durante un refrescante baño. Ade- más, un grupo de animadores se en- carga de involucrar al máximo número de personas en las actividades que se celebran a cualquier hora del día y, especialmente, por las noches.

LOS RECORRIDOS

Cada domingo de junio a noviembre del 2007, el Costa Serena partirá del puerto de Venecia para realizar cru- ceros de siete días con escalas en Bari (Italia), Olimpia (Grecia), Izmir y Estambul (Turquía) y Dubrovnik (Croacia). A partir del próximo invierno la com- pañía Costa Cruceros prevé ampliar esta oferta ofreciendo cruceros vaca- cionales de 10 y 11 días a las Islas Ca- narias con salidas desde Savona. Va- caciones para el descanso, para am- pliar amistades, para conocer distin- tos destinos y disfrutar tanto fuera co- mo dentro de esta ciudad flotante.

TEXTO DARÍO REINA

 

La família crece

La incorporación del Costa Serena aumenta a 12 el número de barcos pertenecientes a la flota de Cos- ta Cruceros, que tiene ya capaci- dad para 23.200 pasajeros en ca- marotes dobles. La empresa ha encargado tres transatlánticos más, todos ellos a Fincantieri: el astillero de Sestri Ponente construirá un tercer barco hermano del Costa Concordia y el Costa Se- rena, que se entregará en la primavera del 2009. Los otros dos barcos se construirán en Marghe- ra: uno (bautizado como Costa Luminosa) en- trará en servicio en la primavera del 2009 y el otro en marzo del 2010, si se cumplen las previsiones. Con estos tres nuevos barcos, la flota de Costa Cruceros dispondrá de 15 unidades, con una ca- pacidad de 30.800 pasajeros en camarotes dobles.