A medio camino de cualquier parte, Aragón es una de las comunidades autónomas de moda este verano. Está claro que la Expo 2008 sirve de polo de atracción, pero también como excusa para descubrir una región donde las ofertas de ocio se yuxtaponen. No en vano, este sector representa un porcentaje importante dentro del volumen total de visitantes de la comunidad autónoma. Los parques de ocio de Aragón reciben un total de 1.500.000 visitas anuales y generan 500 puestos de trabajo. Aunque quizás lo más significativo es su capacidad de dinamización de las áreas en las que se encuentran ubicados, colaborando en impulsar y desarrollar el tejido turístico de cada una de ellas. Desde el Alto Pirineo hasta el Bajo Aragón, el viajero puede experimentar todo tipo de sensaciones y ser transportado a mundos mágicos, en los que todo es posible: pasear rodeado de animales, a través de senderos llenos de vida; observar a vista de pájaro los monumentos más emblemáticos de Aragón a través de espectaculares maquetas llenas de realismo y virtuosidad; adentrarse en el interior de una mina auténtica y recrear el esfuerzo de un trabajo duro en unas condiciones extremas; adentrarse en un trepidante viaje al pasado, recorriendo 4.500 millones de años, rastreando las huellas de los míticos dinosaurios y descubriendo los orígenes del hombre; saborear el encanto de lagos, grutas y cascadas e introducirse en las costumbres y el modo de vida de los monjes de la Orden del Císter; o descargar la adrenalina con atracciones llenas de intensidad. Estas son algunas de las propuestas de Lacuniacha, Pirenarium, el Museo Minero de Escucha, Dinópolis, el Monasterio de Piedra o el parque de atracciones de Zaragoza. Todos ellos se aglutinan en la Asociación de Parques de Ocio de Aragón (www.parquesocioaragon. es), con el objetivo de promocionar y publicitar este segmento de la oferta turística aragonesa, que se extiende por las tres provincias de la comunidad. Un territorio natural, lleno de historia, cultura, gastronomía… Comprometido con el futuro, el dinamismo y la diversión.