CINCO REGIONES componen el país de norte a sur. La región del norte que se extiende hasta casi las puertas de la cercana Liverpool, es famosa entre los propios galeses por ser todavía más verde y silvestre que el resto. Snowdonia, el parque nacional que ocupa la mitad de su territorio, descubre un paisaje espectacular de montañas que mueren en el litoral de Cambria. Se trata de un perfecto escenario multidisciplinar para practicar todo tipo de deportes al aire libre (senderismo, pesca, golf, ciclismo y rutas a caballo). Al noroeste y separada de la isla grande por el estrecho de Menai, se encuentra la isla de Anglesey, 180 kilómetros cuadrados de magníficas playas surferas, cámaras mortuorias del Neolítico (Bryn Celli Ddu) o mansiones victorianas como Plas Newydd, que cuenta con un museo militar con reliquias de la célebre batalla de Waterloo. También en la cercana península de Llyn es recomendable visitar Plas Bodegroes, recientemente elegido por el Sunday Times Travel Magazine uno de los 100 mejores hoteles del mundo junto con su restaurante igualmente clasificado entre los 10 mejores del planeta. Ceredigion, al oeste del país, es uno de sus grandes destinos turísticos. Tiene como ciudad más importante la costera Aberystwyth, que actualmente ostenta el título oficioso de capital cultural de Gales. Fue sede de la primera universidad instituida en el país y alberga la biblioteca nacional donde se conserva el Black Book of Carmarthen, el documento manuscrito más antiguo en lengua galesa. La zona, muy poco poblada, en verano se convierte en un hervidero de visitantes que recorren sus maravillosas rutas en bicicleta, o se adentran en sus caudalosos ríos en busca del mejor trofeo. Destacable es también para la pesca con caña la bahía de Cardigan, en el extremo sur del territorio acariciando ya tierras de Pembroke. PUEBLOS GENUINOS La región central de Gales es la única que no dispone de salida al mar. Pero este aspecto no la hace menos atractiva. Su gastronomía es probablemente la más representativa del país. Un buen número de granjas dan como resultado platos típicos como el cordero aromatizado con hierbas, que goza de excelente reputación allende sus fronteras. Además, desde ciudades como Machynlleth, antigua capital del país, hasta el espectacular parque nacional de Brecon Becon, se pueden visitar pueblos genuinos con mercados tradicionales donde degustar cualquiera de sus especialidades. Pero lo que realmente hace que esta hermosa zona aparezca cada agosto en las televisiones más importantes del mundo, es el Campeonato Mundial de Buceo Snorkel en Fango, que tiene lugar en Llanwrtyd Wells. El suroeste de Gales se dibuja desde la preciosa bahía de Swansea hasta la misteriosa y artúrica comarca de Pembrokeshire. Es precisamente esta, la Gwlad hud a lledrith o Tierra de magia y encanto, donde se encuentran dos antiguos menhires que se conocen con el nombre de Meibon Arthur (Hijos de Arturo). Siguiendo la línea de la costa en dirección este nos adentramos en la comarca de Caerfyddin o Carmatheshire en inglés, conocida como el jardín de Gales. Según antiguas leyendas artúricas el mago Merlín nació aquí y en el castillo de Dinefwr entró en contacto directo con hadas y otros seres fantásticos. Como fantástico resulta para los ociosos veraneantes descansar en el Mumbles Resort en las cercanías de Swansea, un muelle victoriano con restaurantes de primer nivel, hoteles y playas de arena blanca. La región sur, además de su capital, alberga los mundialmente famosos Valleys, que jugaron un papel crucial en la revolución industrial británica. Ingentes cantidades de carbón sirvieron para el desarrollo económico del imperio. En las localidades de Trehafod y Blaenavon, El Rhondda Heritage Park y el Big Pit National Coal Museum respectivamente, rememoran aquella época.

CAPITAL COSMOPOLITA

Y para finalizar este recorrido es imprescindible una visita sosegada a la capital del país, Cardiff. Una sorprendente ciudad de poco más de 300.000 habitantes que en los últimos años ha cambiado su fisonomía por completo. Edificios como el Millenium Centre (un espacio de primer nivel dedicado al arte y la cultura), el moderno Parlamento galés de Richard Rogers o el Millenium Stadium y su techo deslizante (santuario deportivo de la selecciones nacionales de rugbi y fútbol), son los nuevos símbolos de la ciudad. Cardiff también hace gala de un incipiente cosmopolitismo, con una intensa movida nocturna. Fruto de ella, Gales puede presumir de haber dado al mundo una interesante colección de bandas de poprock (Manic Street Preachers, Surper Furry Animals o Stereophonics, entre otros). Otras leyendas de la cultura galesa son Tom Jones, Shirley Bassey, sir Anthony Hopkins o Catherine Zeta-Jones