La mayoría de rutas cuestan una media de 100 euros por día y persona, que incluye alojamiento, viaje y comida. El precio es una de las razones por las que cada vez más viajeros se enganchan a las vacaciones en el mar.

EL CRUCERISTA en ciernes, hecha mano de la calculadora antes de enamorarse de unas vacaciones en mar. Y descubre que por unos 100 euros al día (mucho menos en temporada baja) puede surcar el Mediterráneo, visitar los principales puertos, dormir en cómodos camarotes con un servicio entregado a su confort, comer todo lo que quiera y con notable calidad y no deshacer el equipaje más que una sola vez. Las cuentas no fallan, y se lanza a probar, ignorando que muy fácilmente se enganchará a este tipo de viaje, cómodos, relajados y llenos de posibilidades, donde el único riesgo es equivocarse de criterios al elegir compañía y barco.

A falta de datos de cierre del año, Puertos del Estado calcula que en los nueve primeros meses del año 5,8 millones de cruceristas pasaron por los puertos españoles, con Barcelona a la cabeza.Casi un 13% más que el año anterior, pese al pinchazo sufrido por otros productos turísticos. El Mediterráneo concita los más concurridos, pero el pastel se incrementa para todos, con fuertes subidas en Málaga y Cádiz, y cada vez más opciones desde Valencia, Palma de Mallorca y los puertos canarios. El éxito les llega tanto de una mayor demanda entre los viajeros españoles, interesados en descubrir estos viajes o en profundizar en ellos, como de los cruceristas internacionales, que ven en España un buen punto de salida para las rutas mediterráneas.

Un estudio de una consultora presentado recientemente calcula que 18,8 millones de personas tomarán un crucero este año. A falta del recuento final, todas las voces del sector coinciden en destacar el incremento de usuarios y de propuestas. ¿Cómo elegir en medio del tremendo repertorio de propuestas? El novato debería dirigirse a una agencia de viajes donde le sepan orientar de acuerdo con sus necesidades, algo que no siempre es fácil porque algunos agentes

insisten en ofrecer solo los productos que conocen o les son más rentables. El buen vendedor deberá dar varias opciones enfocadas a las prioridades del viajero en particular. No es lo mismo elegir baco si se viaja en familia, en pareja, con amigos… si se habla inglés o solo español, si se busca diversión o se prima la gastronomía, o si se prefiere un ambiente desenfadado a otro más elegante, coinciden diversos expertos consultados. Una forma cada vez más utilizada por los interesados son los foros de viajeros y las webs especializadas donde se facilitan valoraciones detalladas de cada naviera y sus barcos, asi como lo que uno se puede encontrar a bordo (como infocruceros.com, y xyocruceros.com) y en los destinos, cada vez más variados y exóticos.

Aunque no existen categorías oficiales, en general se conviene que las compañías llamadas españolas (aunque ahora en manos de grandes navieras foráneas), como Pullmantur e Iberocruceros, son el equivalente a un hotel de tres estrellas en cuanto a alojamiento, aunque con buena relación calidad precio en comidas y servicio, ya que sus barcos suelen ser más antiguos y pequeños, reformados para destinarlos al mercado español. La tripulación habla castellano y la animación es en el mismo idioma.

El equivalente a cuatro estrellas (y a veces casi cinco) en instalaciones lo ofrecen las grandes compañías americanas e italianas, que constantemente engrosan sus flotas con novedades. Se imponen el inglés y el italiano como lenguas más utilizadas, aunque cada vez tienen más servicio en español. En este apartado se incluyen Royal Caribbean, Costa Cruceros, MSC, NCL y Princess. Un escalón más lo constituyen las Premium, cuya diferencia no la marcan tanto los barcos, en general, como el servicio (más proporción de tripulación por pasaje), el confort y los detalles. En este ámbito se sitúan Cunard, Celebrity, Holland America y Azamara, por ejemplo.

Lujo. Por último, el lujo suele ir unido a barcos pequeños, con mucha menos oferta de ocio y actividades, pero un ambiente más selecto, una gastronomía de ensueño y muchos extras incluidos en el precio, incluso excursiones y alcohol en algunos casos. Este grupo lo coronan Sil-versea, Seabourn, Crystal Cruises, Regent Seven Seas y otras). Los precios son mucho más altos que en el resto de opciones, pero las ofertas también están llegando a este segmento.

El Estudio Royal Caribbean sobre el mercado de cruceros refleja que el 25% de los españoles piensa realizar un crucero en el futuro, lo que supone que el sector, con solo un 1% de penetración en el mercado todavía, tiene un larguísimo camino aún por recorrer. En el informe se destaca que el 75% de personas que han hecho un crucero están bastante o muy satisfechos con la experiencia. De hecho, una tercera parte de vijeros admite que desde que probó los cruceros ya no quiere otro tipo de vacaciones.

Otro mito que se rompe es el de la edad, ya que la media es cada vez menor, siendo la franja mayoritaria la situada entre los 35 y los 50 años. Al parecer, Catalunya, Madrid y Andalucía agrupan al mayor número de potenciales cruceristas, esos que ya empiezan a viajar, desde la ilusión, meses antes de zarpar.