EL ‘VOYAGER OF THE SEAS’ se ha convertido en un barcelonés más y este verano se propone zarpar cada sábado de su puerto para recorrer el Mediterráneo durante una semana y hacer escala en los más atractivos enclaves. Además, la asistencia a bordo y durante las excursiones será también en castellano, un detalle al que se une la adaptación del barco para satisfacer al exigente viajero español, como los espectáculos musicales, la cocina con productos de la dieta mediterránea y la presencia de vinos de Rioja o de un buen expresso. A lo largo de su periplo por el Mediterráneo y después de zarpar de Barcelona, el Voyager of the Seas hace escala en los puertos de Marsella, Villefranche, Livorno –desde donde se pueden realizar excursiones a Florencia o a Pisa–, Civitavechia –la puerta marítima de Roma– y Nápoles, para regresar finalmente a Barcelona.

DIVERSIÓN, TURISMO Y OCIO
Sin duda, uno de los grandes atractivos de este crucero es el propio Voyager of the Seas que, al igual que los demás barcos de la flota de Royal Caribbean, dispone de unas instalaciones fuera de lo común. Porque nadie, hasta ahora, ha ofrecido un nivel tan alto de actividades a bordo. Una oferta que destierra definitivamente la idea de que un crucero puede llegar a ser aburrido. La idea que persigue Royal Caribbean es, nada más y nada menos, que los pasajeros puedan hacer escalada en medio del mar, patinar sobre hielo cerca de Roma, practicar yoga a las puertas de Nápoles, jugar a baloncesto y voleibol antes de llegar a Marsella, tomarse una copa en el puerto de Barcelona, practicar el swing después de visitar Florencia o relajarse con un masaje en cubierta mientras se abandona Malta. Y, por supuesto, tener la opción de visitar cada una de éstas y otras ciudades y, si así se desea, tumbarse a disfrutar del sol, de la brisa y de lo que los italianos llaman popularmente il dolce far niente. Y si todo esto es posible se debe a que el Voyager of the Seas, además de ser el mayor barco que navega por el Mediterráneo, cuenta con unas instalaciones excepcionales que incluyen desde pista de patinaje sobre hielo, rocódromo y minigolf hasta galería comercial, restaurantes, bares, piscinas, gimnasios con las últimas tecnologías y un gigantesco spa con terapias exóticas. A todo ello se une la comodidad que ofrecen unos camarotes espaciosos, zonas específicas para los niños y juegos y actividades para todas las edades.