CON TODO EL EXOTISMO de Tailandia, con unas vistas impresionantes sobre el mar y la costa, con los encantos de un paraje isleño y con el lujo de un hotel de la más alta categoría se ha logrado configurar un enclave que muy bien puede ser calificado de Jardín del Edén. Allí, en la isla de Samui, entre Bangkok y Phuket, se levanta, desde mediados del 2004, el hotel Sila Evason Hideway & Spa –de la cadena Six Senses Resorts & Spas–, cuyas villas tipo dúplex se levantan sobre un frondoso promontorio y dominan, desde la alto, la playa de la bahía de Samrong, lo que les proporciona una fantástica panorámica del golfo de Tailandia y de las islas vecinas. La isla de Koh Samui tiene una longitud de 25 kilómetros y una anchura de 21, está perfectamente combinada con Bangkok, Phuket, Pataya, Singapur y Hong Kong. La gran imagen del famoso Buda sentado está a solo cinco minutos del recinto hotelero. El complejo hotelero se divide en tres núcleos, el Hideway Villa, donde las mansiones de que disfrutan los clientes tienen, como mínimo, 130 metros cuadrados; la Pool Villa, donde las villas alcanzan los 160 metros y, finalmente, la Pool Villa Suite, donde la superficie de que se dispone alcanza los 300 metros. Además, 52 de las 66 villas que conforman el hotel disponen de una piscina privada de, al menos, 5×3 metros; una oferta para el baño que se complementa con la gran piscina del hotel. Cada una de las villas cuenta, entre otras instalaciones y además de una exquisita decoración, con ducha exterior, bañera hundida con vistas panorámicas, dos baños, minibar, caja de seguridad, solario con tumbonas y piscina privada, comedor al aire libre, servicio de telecomunicaciones y mesa de despacho. Para que el cliente pueda satisfacer sus deseos en todo momento, el Sila Evason Hideway & Spa pone a su disposición dos restaurantes, dos bares, una excelente y completa bodega y un servicio de restauración durante las 24 horas del día. A ello se unen la sala de reuniones, la boutique y un centro de deportes acuáticos.

EL SPA
Pero uno de los puntos fuertes del hotel es el spa, con cuatro salones de tratamiento al aire libre, cinco salas cubiertas dispuestas para uso individual o por parejas, dos saunas y dos baños turcos. A todo ello se une un muy amplio gimnasio y un completo programa de tratamientos y masajes corporales y terapéuticos.