EL SILKEN GRAN Hotel Havana, como el mismo barrio barcelonés del Eixample, combina sin estridencias tradición y modernidad. Una dualidad que se puede comprobar a simple vista, ya que está ubicado en un edificio histórico de 1872, rehabilitado en 1991 bajo un concepto de interiorismo vanguardista, cuya máxima expresión es la cúpula acristalada que recuerda a las formas redondeadas de Antoni Gaudí y que convierte la luz mediterránea en la columna vertebral de toda la estructura. Además, el hotel –de cuatro estrellas de gran categoría– ha dado recientemente otro paso más para afianzar su apuesta por ponerse al día sin perder las raíces clásicas: la renovación de sus 145 habitaciones, que comenzó en noviembre y finalizó el pasado enero. Las estancias del Silken Gran Hotel Havana adquieren, de esta forma, un look más moderno gracias al suelo de parquet y muebles oscuros, que combinan con los colores suaves de las paredes y los edredones. El tamaño de las camas también crece, para responder a los gustos actuales y los conceptos de confort que asocian a los hoteles de lujo de hoy en día. En este sentido, cada una de las habitaciones incorpora una televisión de plasma de 26 pulgadas, cadena de música de última generación, acceso a internet wi-fi gratuito, así como los servicios habituales de mini-bar, cafetera eléctrica, aire acondicionado, calefacción central y caja fuerte. DIFERENTES NECESIDADES Todas han sido renovadas bajo el mismo criterio, si bien existen diferentes tipos de estancias, según las necesidades de cada huésped. Las habitaciones Basic y Classic responden a los adjetivos de funcionales y confortables, con camas de 1,60 metros de anchura y 2 metros de largo. Por su parte, la planta Club Havana está ideada para clientes ejecutivos y cuenta con máquina de café, servicio de bollería y prensa nacional e internacional. En ella, las estancias disponen de una cama de matrimonio de 1,90 metros de ancho, o bien dos de 105 centímetros de anchura. Los baños son de mármol italiano con bañera. Pero aún hay más. El Silken Gran Hotel Havana alberga seis habitaciones Atrium, que disponen de un sorprendente cuarto de baño y un saloncito independiente con vistas directas a la cúpula. A su vez, cuenta con otras seis habitaciones Oasis, con una tranquila terraza interior decorada con plantas y equipadas con mobiliario de terraza, para disfrutar del sol de Barcelona en la más absoluta calma. Las 10 habitaciones Solarium también disponen de terraza, pero esta es todavía mejor: de 20 metros cuadrados y con vistas a una buena parte del centro de la capital catalana desde la sexta planta del hotel. SUMA DE ESPACIOS Por su parte, el concepto Family permite sumar una habitación de 26 metros cuadrados con otra de 21 metros cuadrados, para unir a familias numerosas o bien para disfrutar de un espacio nada habitual en un hotel. Las joyas de la corona, no obstante, son las habitaciones Gran y Top Havana. La primera está dividida en dos ambientes, separados por una puerta corredera. La segunda también tiene dos ambientes diferenciados pero, además, está comunicada con una estancia Classic. En ambos casos, las camas son de dos metros de ancho. En cualquier caso, todos los huéspedes pueden disfrutar de los servicios que pone el hotel a su alcance. Desde la terraza con piscina, sauna, tumbonas para tomar el sol, bar y una vista panorámica de Barcelona de 360 grados, que permite alcanzar prácticamente toda la ciudad, desde el mar hasta el Tibidabo, pasando por los edificios más destacados de su skyline. También todo tipo de salones, el piano-bar ubicado bajo la cúpula y el restaurante Grand Place, que ofrece una carta asentada sobre la cocina mediterránea tradicional, aunque renovada, puesta al día y con algunos toques de innovación. Sin olvidar el que es, sin duda, su principal punto fuerte: la propia ciudad de Barcelona. El Silken Gran Hotel Havana se encuentra ubicado en pleno centro (Gran Via de les Corts Catalanes, 647), a un paso de los lugares más emblemáticos –caminando se llega al paseo de Gràcia en solamente cinco minutos– y rodeado de miles de posibilidades de sumergirse en una ciudad que no deja de sorprender a cada paso.