uzbekistanDos terceras partes del territorio de Uzbekistán está formado por desiertos, así que la mayoría de las ciudades tienen sus orígenes en los oasis que acogían primero a las poblaciones nómadas y que luego crecieron al amparo de la Ruta de la Seda.
Como territorio estratégico, siempre estuvo codiciado por los imperios más poderosos, entre ellos el persa o el chino, hasta que a finales del siglo XIX pasó a formar parte de la Rusia zarista y posteriormente de la Unión Soviética.
No fue hasta 1991 cuando logró la independencia. Un recorrido por el país asiático comienza en su capital, Taskent, para pasar luego por localidades milenarias como la deslumbrante Samarcanda, una de las ciudades más antiguas del mundo y que alberga un sinfín de obras de arte arquitectónicas y arqueológicas.

Bujará suele permanecer en un segundo plano, refugiada de la fama turística que arrastran otras ciudades milenarias, aunque se introduce para siempre en la mente y el corazón del viajero al primer contacto visual, cuando observa como las cúpulas azules de las mezquitas y los minaretes compiten con el mismo sol para ver quién resplandece más.
A oídos occidentales, esta localidad situada en la zona central de Uzbekistán no suena demasiado importante, aunque los hechos desmienten la primera impresión: fue parada obligatoria de la Ruta de la Seda y uno de los focos más activos de la civilización persa junto a Samarcanda, además de representar actualmente el primer lugar de peregrinación musulmán en Asia Central.

BujaráA Bujará se la conoce como la perla del islam, y no cuesta mucho imaginar el porqué, ya que esta ciudad museo alberga nada menos que 350 mezquitas y 100 madrazas. Se desconoce exactamente la fecha de su fundación, aunque en 1997 celebró su 2.500 aniversario, a partir de un dato de referencia más o menos consensuado.
Lo que sí es un hecho objetivo es que un recorrido por el centro histórico de la ciudad, designado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, permite comprobar la evolución del arte islámico, desde principios del siglo X hasta el siglo XVIII, ya que las construcciones se suceden formando un conjunto que no desentona en ningún momento, y que se mezcla con el bullicio y el olor especiado de la ciudad moderna.

La ciudadela fortificada de Ark o el mausoleo de los Samanidas representan una época arquitectónica basada en las construcciones a ladrillo (que remiten al color del desierto), más robustas y en las que comienzan a aparecer tímidamente bóvedas y cúpulas. También Chashma-Ayub, que según dice la leyenda fue visitada por el profeta Job y que desde entonces sus aguas tienen propiedades curativas. No obstante, más validez tiene el legado de Ibn-Sina, Avicena para Occidente, científico nacido en Bujará en el siglo X que gracias a obras como El libro de la curación y El canon de medicina está considerado como el gran maestro de la medicina después de Aristóteles.

Datos generales para viajar a Uzbekistán:

  • Continente: Asia
  • Capital: Taskent
  • Superficie: 447.400 km2
  • Población: 25.564.000 hab.
  • Moneda: Sum Uzbeko
  • Idioma: Uzbeko y ruso

Cómo volar a Uzbekistán:
Una de las formas más rápidas de viajar a Asia Central (Kazajstán, Kirguistán,
Turkmenistán, Azerbaiyán y la propia Uzbekistán) es mediante la compañía aérea
Turkish Airlines, que dispone de varias conexiones desde Barcelona y Madrid a
través de su hub de Estambul.

Más información para viajar a Uzbekistán:
Tukish airlines
: www.thy.com
Tour operador: Aspasia Travel