BRUMAS, TRENES DE VAPOR, vampiros, cementerios, piratas, tesoros, casas encantadas, ruinas, vestigios vikingos, castillos medievales, lujosos palacios, paisajes bucólicos… Yorkshire tiene todos los ingredientes para sentirse protagonista de una novela. Pasear por la bahía de Whitby, al noreste del condado, es pasear por el Drácula de Bram Stoker. Las callejuelas estrechas que bajan hasta los muelles, las casitas que cuelgan de las empinadas laderas del río Esk y los 199 escalones que suben hasta la iglesia normanda de Sant Mary vampirizaron de tal modo al escritor irlandés que hizo desembarcar allí mismo al conde de Transilvania para perseguir el cuello de las pálidas doncellas inglesas. El turista puede conocer más secretos de la historia en la ruta Bram Stoker Dracula Experience (www.draculaexperience.com). En Whitby también se puede visitar el Museo Memorial Capitán Cook, casa del siglo XVII donde el famoso explorador vivió sus años de aprendiz, o desplazarse hasta la bahía de Robin Hood, donde los corsarios y piratas ingleses escondían tesoros en sus cuevas. El condado de Yorkshire está salpicado de lugares inspiradores. Como el pequeño pueblo de Pickering, del que sale el North Yorkshire Moors Railway, el más popular de los trenes de vapor que circulan hoy por Gran Bretaña. El punto fuerte de su recorrido es la estación de Goathland, que sirvió de escenario para la película Harry Potter. Si coge desde Pickering la carretera hasta York –capital del condado–, puede hacer un alto en el camino y conocer orgullosas residencias señoriales que le transportarán a un tiempo de vino y rosas. Es el caso del castillo Howard, una enorme mansión que, según se dice, sirvió de inspiración a la novelista Evelyn Waugh para escribir su Retorno a Brideshead; y que también sirvió como decorado de la película Barry Lyndon. Otra parada es Harrogate, un enclave muy popular entre las clases altas de la sociedad victoriana. A sus célebres baños turcos acudían reconocidos personajes, como la escritora Agatha Christie. Fue allí donde se alojó mientras se decía que había desaparecido misteriosamente. Pero reapareció justo a tiempo para la publicación de su libro El asesinato de Roger Ackroyd. ¿Amnesia o márketing? Para conocer la atmósfera idílica de la campiña inglesa, lo mejor es conducir hasta el oeste del condado. Allí se encuentra el pueblo de Saltaire, construido en la época victoriana y actualmente patrimonio de la humanidad. Diecisiete kilómetros al este está el pueblecito de Haworth, escenario de las grandes novelas románticas de las famosas hermanas Brontë.

FANTASMAS Y VIKINGOS

Los amantes de los misterios se pueden poner las botas en York, conocida como La ciudad europea más visitada por los fantasmas. Tras sus murallas, se han detectado presencias extrañas. Apariciones en las mazmorras de York, espíritus en la sala del tesoro de la catedral, y espeluznantes gritos en el castillo de Howard: se dicen que son los de la segunda esposa de Enrique VIII, Catherine Howard, asesinada en este lugar. Pasos, repiqueos de cadenas y voces que se pueden escuchar en la ruta The Ghost Trail of York (www.ghosttrail.co.uk). Los amantes de la historia pueden revivir parte del pasado normando de la ciudad en el Jorvik Viking Centre, donde puede verse una reconstrucción de la antigua ciudad vikinga, que incluye sonidos y aromas de aquella época. Además, la segunda quincena de febrero se celebra una fiesta en la que se puede vivir la furia de otros tiempos: batallas a bordo de antiguas naves en el río Ouse, mercados tradicionales medievales, cenas de época y música gaélica.